Javi García se muestra cabizbajo tras uno de los goles del Atheltic (Foto: EFE)
Javi García se muestra cabizbajo tras uno de los goles del Atheltic (Foto: EFE)

Athletic-Betis: una sensación que parecía olvidada (2-0)

El Betis, demasiado ausente, cae en San Mamés tras una mala primera parte; reaccionó tarde y Alberola Rojas le anuló un gol legal en el minuto 87

Por  10:08 h.

Ganar engancha. Y ganar tanto como lo ha hecho el Real Betis produce una sensación engañosa. Parecía que siempre iba a ser así. Porque venció de todas las maneras posibles. Goleando, por la mínima, apabullando y de manera injusta. Hasta que se acaba la fiesta. Vuelve una decepción. Una vieja compañera del Betis que parecía ya deportada. Una extraña sensación en verdiblanco puesto que en Heliópolis flotaban en una nube pero tan real como la vida misma. Perdió el Betis cuando se le apareció un llano. Había avisado con las dificultades que pasó para llevarse los últimos puntos pero tampoco el Athletic brillaba. Fue un día raro en la oficina bética. Quizás todos miraban un poco más allá. Eso lo transmitió Setién reservando a Mandi pensando en el derbi. Esa sensación desdibujó a un equipo que estaba lejos de lo que solía ser y que, además, se vio torpedeado por las circunstancias adversas, obstáculos tales como la baja de Barragán de última hora que obligó a hacer de Tello un carrilero, la lesión de Junior en el primer cuarto de hora o, de manera más indignante, el error flagrante de Alberola Rojas cuando Loren saltó con Kepa y Javi García la empujó dentro en el minuto 87. Era el 1-1, seguramente injusto, pero que sí premiaba un acelerón final del Betis que nadie ha explicado por qué no se produjo antes. Aduriz sentenció después y dejó al Betis revolviéndose en dudas en el peor momento, ya que el próximo fin de semana recibe al Sevilla en el Benito Villamarín, fecha marcada en verde en el calendario.

Y es que el Betis sólo espabiló en los últimos cinco minutos, cuando lo vio todo perdido. Debió empatar porque igualó los méritos que su rival había contraído sobre todo durante una primera parte arrolladora. Dos tiros al larguero y un gol anulado. El mismo balance que el Athletic en su arranque. Con la diferencia de que el tanto bético sí fue legal y el de los vizcaínos llegó precedido de una mano de Aduriz. De tal manera sorpendió que Alberola Rojas anulara el gol bético que los jugadores vascos no habían protestado y únicamente levantaron las manos cuando oyeron el pitido del árbitro como dando su aprobación. El error recuerda a los de Martínez Munuera en la primera vuelta ante el mismo equipo, con la expulsión de Amat y el penalti que encarriló el triunfo del equipo de Ziganda.

Pero hubo partido más allá de esta jugada. Y es digno de un análisis severo. El Betis no estuvo bien plantado, cometió muchos errores inhabituales e inapropiados. Controles, despistes, riesgos innecesarios, lentitud en la distribución, zonas sin ocupar, defensa muy echada atrás, delanteros sin intervención, centro del campo inferior al oponente. Quedó muy a merced de la intensidad de un Athletic que no se juega nada más que el orgullo mientras que eso se da por hecho en el Betis además de haberse asegurado la sexta plaza y avanzar por la quinta.
Porque la primera parte fue para olvidar. Los tres pitidos de Alberola Rojas en el minuto 46 le dieron un respiro al noqueado Betis. El Athletic ponía la intensidad y arrebataba casi como quiería la pelota a unos verdiblancos desconocidos, que no encontraban a sus piezas bien colocadas. Cierto es que las circunstancias obligaron a hacer del once una improvisación, con Tello de carrilero diestro por las molestias de Barragán, con Javi García de libre tras la lesión de Junior y Fabián de pivote ante el movimiento. Ello incidía en un defecto que dañaba por dentro al equipo, y era la ausencia de mando en el centro del campo y con una defensa muy acogotada que dejaba espacio por delante al rival. Pasaban por encima los jugadores del Athletic y el balón cuando lo tenían los compañeros, buscando sin fruto a Loren y Sanabria, perdedores de cada duelo con Unai, Yeray e Íñigo. Algún eslalon de Joaquín, amagos de Tello, internadas de Durmisi… Y poco más que llevarse a la boca en un Betis desconcertante, que se fue al intermedio dando las gracias por mantener su portería a cero tras los disparos fortísimos de Williams y Mikel Rico al larguero y por el buen ojo del línea para anular el gol de Aduriz por fuera de juego, mano o las dos cosas.

En la segunda parte el Betis mejoró sus prestaciones, con Camarasa más entonado y Loren llamando la atención para ser tenido en cuenta en el juego. Sin embargo, una jugada larga acaba en centro de Lekue y despiste general entre los zagueros béticos, que se quedan como testigos del remate de Muniain. El Betis reacciona con fe y coraje. Le vale para un tirazo al larguero de Fabián tras desviar Kepa con los dedos y un cabezazo de Javi García que bota en la cruceta. Y para el gol anulado. Luego fue Williams el que aprovechó un espacio y sirvió para que Aduriz sentenciara.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @MartaCarrasco4: "María Pagés, pura poesía" @laBienal @MariaPages_ https://t.co/gHQBhk8r9H vía @abcdesevilla - 16 horas ago