Rodrigo celebra el 1-0 del Valencia ante el Betis
Rodrigo celebra el 1-0 del Valencia ante el Betis

Valencia-Betis: Demasiado lejos de su estilo y del triunfo

Empezó bien el Betis pero se diluyó con el tanto de Rodrigo y frenó sus expectativas con el de Zaza tras el descanso; se sitúa a tres del séptimo

Por  10:42 h.

Se desbarató demasiado pronto. Presentó credenciales, mostró su mejor cara, dio buena impresión pero en ese dominio inicial escondía debilidades. Afloraron a los 20 minutos. Efervescencia inútil. Espuma. La pedrada desalojó todo el agua del cubo. El primer contratiempo le sacó del partido. Y eso no lo perdona un rival cualificado como el Valencia, cuarto clasificado y con potencial muy superior. El error de Mandi, la mala medida de Amat y el gol de Rodrigo. Esa concatenación de fallos béticos y acierto local convirtieron en garabato el dibujo verdiblanco. Ahí tiene que trabajar Setién, señalado también por arriesgar de nuevo en el once y por permitirse el lujo de dejar en el banquillo a Tello, Boudebouz o Sergio León. Porque el Betis ya no fue el mismo, se mostró ajeno al balón ante un Valencia que hizo lo esperado con ventaja. Y sentenció tras el descanso con otra desconcentración atrás. Los de Setién se fueron con la sensación de haber podido hacer más puesto que sólo reapareció con el repliegue valencianista, que tenía sentido para buscar espacios al contragolpe. Pero se echa en falta el Betis atrevido, valiente, que se desabriga para ir a por todas. Ha mutado en un equipo preso de sus inseguridades, de mayor autoprotección que gallardía. Necesita equilibrio de nuevo. En su descargo, el gol mal anulado a Bartra por Hernández Hernández cuando pudo regresar al partido a falta de un cuarto de hora para el final. Y un agarrón al cuello de Murillo a Fabián o un golpe en la cara de Zaza a Fabián. Pero eso no consuela porque el Valencia fue mejor, porque Marcelino enmarañó a Setién y porque aunque Europa sigue a la mano las oportunidades pasan y el Betis tiene que dar ese salto para destacarse entre los que quieren jugar en Europa la próxima temporada.

Setién había sorprendido con la inclusión de Camarasa en el once. Y volvió a decepcionar. Otra oportunidad perdida. Parece un futbolista amortizado. Con poca confianza en la conducción, intrascendente en el juego. Una lástima porque tiene potencial. Durante los primeros veinte minutos Camarasa y sus compañeros sí fueron superiores. Pero no más. El Betis comenzó bien. Tocando, cambiando el juego, con una presión alta incomodísima para el Valencia, que respondía a base de dureza. Le faltaba precisión en los últimos metros y más jugadores en la llegada, algo que iba a acentuarse después. El dominio es total, con buenas anticipaciones atrás pero con transiciones algo lentas, sin capacidad de sorprender. Pero tiene un límite. Guedes avisa con la derecha. El Betis, en su fase de control, ni había probado a Neto. Y es, de hecho, en una acción ofensiva donde peca. Mandi no se entiende con Camarasa, que sigue la jugada de espaldas. El balón llega a Gayá y sale Mandi casi en el córner opuesto a presionar. Le sortean fácilmente y es Guedes quien se da la vuelta y pone un pase en largo que todo el mundo espera que corte Amat de cara. Sin embargo, está más pendiente de Rodrigo que del balón y no tiene cintura para corregirse. El delantero valencianista toma la pelota, recorta la entrada a la desesperada de Bartra y dispara con la izquierda para batir a Adán.

El partido cambió radicalmente. Junior, que llega bien arriba pero decide mal, trató de definir con la derecha. El Valencia se sentía cómodo con la ventaja y se instala en en campo bético. Gabriel y Murillo vivían felices con tanto balón frontal. El Betis ya se muestra torpe en las combinaciones. No le dura nada la pelota. Se le agotó la reserva de pases. Persigue ahora al rival sin alcanzarlo casi nunca.

Los heliopolitanos agradecerían cambios que Setién no activa. El Valencia sale de los vestuarios mordiendo y hace pronto el 2-0 tras una mala salida de Junior que se encuentra con la superioridad física de Kondogbia. Zaza, increíblemente solo cuando Barragán y Mandi lo marcan con la mirada, tiene tiempo para controlar y decidir por bajo ante Adán. El 2-0 liquida las esperanzas. El Valencia, en su salsa, da un paso atrás y amenaza con recuperarlos en carrera. El Betis recupera el espacio en campo rival pero sus internadas nunca son completas. Sin superioridades por dentro no hace daño. Echa de menos a Guardado. Marcelino dejó clara la consigna y mejor hacer falta que dejar pasar al rival. Joaquín se encuentra con Neto en una falta. Francis mejora la actividad por la derecha tras suplir a un alterado Barragán. Pero los verdiblancos no solucionan bien en el tramo final. Para eso sale Rubén Castro, pero tampoco. Tiene que marcar Bartra y Hernández Hernández, de forma equivocada, pita falta por agarrón de Loren a Neto. O eso le explica a Bartra en el campo. Algo que nunca existió. Protestas porque ese gol podía devolverle al partido. No hay velocidad en las transiciones, el Betis renuncia al contragolpe para construir todo con una desesperante paciencia que le aleja del gol. Adán desvía ante Coquelin y Junior dispara alto cuando lo tenía todo a favor. El partido se escapa. Loren avisa de espuela pero no hay para más. Perdió ante un rival superior pero no debió mostrarse tan lejano al triunfo.

Mateo González

Mateo González

Jefe de Sección de Deportes en ABC de Sevilla
Mateo González

@Matglez

Periodista / Journalist. Jefe de Deportes de @abcdesevilla, @AFDLP y @Orgullo_Nervion RT no significa estar de acuerdo
RT @piercherubino: Reencuentro en Croacia con el gran Robert Jarni! Vaya zurda!!! Como las ponía por esa banda izquierda del Villamarin!! U… - 9 horas ago