Rubén Castro, en el Leganés-Betis (Juan Manuel Serrano)
Rubén Castro, en el Leganés-Betis (Juan Manuel Serrano)

El Betis y Rubén

El equipo cerró la temporada en la sexta plaza de la clasificación
Por  17:36 h.

Se acabó la temporada del Real Betis. Notable rendimiento el que han dado los futbolistas entrenados por Quique Setién. Billete directo a Europa. Vencedor en la batalla particular con el Sevilla. Ganador en partidos tan señalados como el derbi de la primera vuelta o la visita al Santiago Bernabéu. Jugadores revalorizados como el caso de Fabián, uno que ya está en el escaparate y que tiene toda la pinta de ser protagonista en el próximo mercado veraniego. Llegaron a Heliópolis fichajes como los de Bartra o Guardado, que han hecho crecer una barbaridad al equipo. Reconocimiento para el proyecto comandado por Ángel Haro y José Miguel López Catalán. Aplauso unánime para la gestión de Lorenzo Serra Ferrer, llamado a ser clave en el presente y en el futuro inmediato del Betis si se pretende aspirar a vivir de manera estable en la zona alta de la Primera división. Setién, por su parte, fue de menos a más. Lo pasó verdaderamente mal durante los meses de noviembre y diciembre. La línea del equipo, ascendente en el inicio, se bloqueó con las goleadas en contra y el pésimo papel en la eliminatoria de la Copa del Rey ante el Cádiz. El derbi de Nervión permitió al Betis tomar el impulso necesario para crecer de verdad. Se fueron amontonando los resultados positivos y dando los pasos correctos. La séptima plaza como antesala de la quinta y la sexta. El equipo llegó en condiciones a la recta final, a las diez últimas jornadas, cuando todo se decide de verdad. Ahí se vio la pegada de un Betis al que se le puso cara de ganador con el paso de las semanas. Capaz de solucionar partidos gracias a la pegada de su gente de ataque. Gol repartido entre Loren y Sergio León. Tantos que se optimizaron gracias a una clara mejoría en los conceptos defensivos. Cuando los puntos duplican su valor, el equipo demostró estar capacitado para competir y dar la cara en escenarios de máximo nivel como el Metropolitano. También es verdad que se le vio sufriendo y algo justo de fuerzas los días del Málaga y el Athletic. Sorprendió ver el bajón experimentado tras adelantarse en el derbi jugado en Heliópolis. Por último, tienen razón todos los que se cabrearon por la imagen mostrada en Leganés. Se esperaba mucho más, sobre todo cuando el marcador se puso tan de cara en el ecuador de la primera parte. Bienvenido sea el sexto puesto, plaza por la que muy pocos apostaban cuando la competición arrancó hace ahora nueve meses. Pero la obra se podría haber redondeado de mejor manera alcanzando la quinta posición.

Se escapó la posibilidad tras perder en Leganés. El día en el que todas las miradas se centraban en Rubén Castro. El delantero no pudo igualar la famosa marca goleadora de Rincón. Ofreció un gran pase a Campbell en el primer gol y también apareció en la jugada del segundo. Pero no tuvo ocasiones de verdad. Nada se le puede reprochar al futbolista que se ha convertido en bandera del equipo durante tantos años. Al contrario. Es momento de volver a reconocer lo mucho realizado desde su llegada en 2010. Sus goles sirvieron para alcanzar metas de todo tipo y condición. Ir a Europa, mantenerse sin agobios, espantar los miedos de la zona peligrosa y ascender en dos ocasiones. En la nefasta temporada 13-14, Rubén vivió una de sus pocas lesiones serias como bético. Y vaya si lo notó el equipo. Ahora, cuando toca repasar lo ocurrido desde el lejano gol anotado ante el Salamanca en una ronda de la Copa del Rey de 2010, el agradecimiento hacia el delantero canario es unánime.

Juan Arbide

Juan Arbide

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Juan Arbide

@JuanArbide

Redactor de deportes en ABC
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