William Carvalho, objeto de deseo de Serra Ferrer (foto: AFP)
William Carvalho, objeto de deseo de Serra Ferrer (foto: AFP)

Betis: de ni regatear, a pelear por jugadores top

Serra Ferrer vende titularidad asequible, club moderno y en expansión, cuerpo social que catapulta, escaparate de LaLiga y visibilidad en Europa
Por  12:11 h.

Quique Setién llamó a William Carvalho el otro día para decirle, al modo de Josele, «vente pal Betis, tío», a la vista de que el internacional portugués lleva deshojando girasoles desde que se le acabaron las margaritas hace semanas. Fichaje top, llamado a convertirse en el nuevo boss del centro del campo bético, el internacional lusitano, incluso sin confirmarse su contratación, se ha convertido en el mejor ejemplo del salto de calidad experimentado por la entidad del final de la Palmera desde que Lorenzo Serra Ferrer se hizo cargo de la dirección deportiva. Los Felipe Gutiérrez, Petros, Westermann, Jonas y otros sucedáneos se firmaban en un minuto, sin necesidad de regatear, mientras ahora hay que competir con clubes extranjeros con suficiente músculo financiero para que mientras tú vas al límite del espacio de tu chequera para poner la cantidad, ellos lo tengan kilométrico y consideren la cifra barata e interesante, aunque el fichado sólo haga bulto luego en sus millonarias plantillas.

Y es ahí, y no en el dinero, que siempre será escaso en comparación con el manejado por otros, donde juega sus bazas el vicepresidente bético. Vende titularidad asequible, club potente en lo deportivo, moderno, saneado y en expansión, cuerpo social que te catapulta en las redes a poco que respondas, el escaparate de la Liga española y, desde esta temporada, visibilidad en Europa, condición indispensable para profesionales con un mínimo de ambición. El Betis se ha metido en la pelea por jugadores a los que antes, amén de clubes foráneos, sólo aspiraban Valencia, Sevilla o Villarreal, e incluso, como en el caso de Jonny, el «insubordinado» jugador del Celta, a intentar «robárselo» al Atlético, el referente al que Ángel Haro se remite para su Betis del futuro.

Con dinero todo es más fácil, pero hay otro factor importante para captar a los jóvenes talentosos, maduros en la flor de la profesión o veteranos que aporten experiencia: los títulos o cuanto menos las participaciones en la Champions, un listón al alcance de muy pocos y que por esa razón vence las resistencias de los mejores. Un reto complicado al que este Betis ni puede ni debe renunciar.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla