Día de derbi, lo haya o no luego en el césped

Mejor que Caín mate a Abel por un plato de lentejas para comérselas él, que hacerlo para que las devoren terceros, como hemos vivido otras veces
Por  8:56 h.

No ha debido visitar esta vez el oráculo Lorenzo Serra Ferrer ni funcionarle las dos bolas de cristal a Joaquín Caparrós, porque a estas horas, con los protagonistas en capilla pidiendo por sus femorales, desconocemos si en opinión de ambos habrá derbi o no esta tarde en el Benito Villamarín. Hace sólo tres jornadas parecía que no lo tendríamos, tal era la insultante superioridad que en la clasificación y en el fútbol practicado demostraban los de Setién, pero con la llegada del técnico utrerano al banquillo blanquirrojo y sus dos triunfos reales, ya nada parece tan claro. El favorito de un derbi en el que no vale de nada serlo, tal como demuestra la historia, es el Real Betis: por clasificación, juego y amparo de la grada.

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orion, he visto Rayos-C brillar en la oscuridad, pero nunca a Betis y Sevilla pactar un marcador, por más que pudiera beneficiar a los dos. El empate hoy, por ejemplo. Aquí no somos como los clubes vascos, cuyos presidentes botan abrazados en el palco celebrando las ayudas que se prestan. Aquí queremos sangre, aún a riesgo de que sea la propia la que corra. Mejor de cualquier forma que Caín mate a Abel por un plato de lentejas para comérselas él, que hacerlo para que las devoren otros, dejándose perder ambos equipos frente a terceros, como hemos vivido otras veces.

Ambos conjuntos pueden hacer historia esta tarde de ganar. El local, casi certificando su quinto puesto liguero y, aún dependiendo de lo que haga el Getafe, dejando prácticamente sin opciones a su rival de alcanzar plaza europea; el visitante, acercándose a su objetivo y ahondando en su estadística triunfal, esa que refleja una docena de años sin perder al final de la Palmera. Los jartibles de las tácticas y de las estrategias llevan días debatiendo en torno a los jugadores que empleará Setién o el dibujo por el que se decidirá Caparrós, si habrá más físico de lo habitual en verdiblanco o si en rojiblanco se alinearán tres centrales, toda vez que el rival parece más incómodo cuando se le copia el modelo. Sea como fuere será sólo un partido de fútbol. Asegurémonos todos de que lo sea en paz.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla