Loren celebra el gol que le marcó con el Betis al Sevilla en el derbi (Foto: J. J. Úbeda/ABC)
Loren celebra el gol que le marcó con el Betis al Sevilla en el derbi (Foto: J. J. Úbeda/ABC)

El derbi Betis-Sevilla de esta tarde, más partidazo que nunca

En Mónaco, la UEFA dispensó tapas de envidia, cortesía de una Sevilla que protagonizó el sorteo de la Liga Europea con la presencia de sus dos equipos
Por  10:15 h.

No suelen ser los derbis partidos que enamoren. Hay tantas cosas que trascienden a los puntos en disputa que los jugadores se muestran agarrotados, los árbitros acongojados, los consejeros de lo otro, los aficionados infartados y el balón huérfano de cariño. No debiera haber pues lugar para demasiada esperanza en el Benito Villamarín y sin embargo me jugaría el meñique izquierdo, que sólo me sirve para anclar las mayúsculas en el teclado, a que al final de la Palmera vamos a asistir a un partidazo, a noventa minutos que los ganadores no olvidarán en mucho tiempo y los perdedores tratarán de olvidar de inmediato.

Resulta improbable que Quique Setién y Pablo Machín hagan un paréntesis pusilánime en sus filosofías por ser el partido que es. A ambos le mola el riesgo, sostenido por una fe ciega en la capacidad de los suyos para decir “y yo más”, por la certeza de que en un cambio continuo de golpes llevan las de ganar. El Betis sabe martillear por el centro y el Sevilla intenta volar por las alas; los locales disparan sin complejos desde fuera del área, los visitantes tiran de muestrario a balón parado; en verdiblanco, el toque busca llegar rápido y mucho al portal rival y en rojo se eligen las diagonales y las lineas rectas para percutir cuanto antes. Características dispares de sistemas parecidos y una sola obsesión: el gol.

Las bisagras resultarán fundamentales, porque la táctica de ambos convierte por naturaleza a los defensas en carne de cañón. No por débiles o ineficaces, sino por desprotegidos. Está por ver si Joaquín, tan recuperado como deseado, suple al renqueante Guardado o Setién se decanta por una actitud más conservadora. La duda en verde se convierte en roja con la incógnita de quien acompañará a Banega en la medular, si el físico de Gonalons o un Roque Mesa que aporta al juego el mojo picón de su tierra.

El viernes, en Mónaco, a la hora del aperitivo, la UEFA dispensaba tapas de envidia a los participantes en el sorteo de la fase de grupos de la Liga Europea. Gratis total, cortesía de una Sevilla que protagonizó el sorteo con la presencia de sus dos equipos. No sabemos lo que tenemos y si lo sabemos lo disimulamos con muchísimo malaje.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla