Joel Robles y Nolito se saludan en el acto de este martes de Movistar LaLiga en Sevilla (Foto: Vanesa Gómez/ABC)
Joel Robles y Nolito se saludan en el acto de este martes de Movistar LaLiga en Sevilla (Foto: Vanesa Gómez/ABC)

Diferencias siderales, solidaridades milimétricas

Hoy nos necesita el padre de dos preciosas niñas béticas, las que vestidas de verdiblanco retuiteaba el Sevilla en un vídeo desde su propia cuenta
Por  9:52 h.

El derbi sevillano es un imán que lo atrae todo. Un imán peculiar, sí, porque no sólo arrastra hasta sí el material ferroso, sino también la madera, más madera, y otros elementos sólidos, líquidos e incluso gaseosos de nuestras batallas verbales. Una pasión bíblica la que este enfrentamiento nos procura hasta el punto de desafiar al mismísimo David Hume, aquel filósofo escocés precursor del empirismo total, que no admitía más conocimiento que el fruto de la experiencia.

Fíjense con qué desparpajo usó Loren las medidas de peso para mostrarse convencido del mayor tonelaje deportivo del Real Betis en relación a su rival; luego, José María del Nido se decantó por las de longitud para considerar sideral la distancia que separa al Sevilla del eterno; más tarde, Jesús Capitán “Capi” se inclinó por usar las medidas de capacidad para calcular en litros la bilis que, según él, generó el ex presidente para referirse a la trayectoria de un club y otro. Idealismo verdiblanco frente al cartesianismo sevillista. Cada cuál que se apunte a la corriente filosófica que le haga feliz.

El que suscribe prefiere remitirse a esas medidas de peso, de longitud y de capacidad que permiten a nuestros clubes sentirse bien consigo mismos y con el rival, con esa solidaridad mutua milimétrica, sin resquicios, con la que reaccionan en los momentos tristes que conciernen a todos. El que ahora atraviesa un joven cámara sevillano, Juanma Linares, en Florida. En coma tras sufrir un infarto de corazón y sin medios su familia para costear el tratamiento. Los béticos se han volcado, pero también los sevillistas, y el propio club blanco y alguno de sus ejecutivos.

Como pasó con Miki. Como lo hizo el Betis cuando la parca inundó de sombras Nervión en los fallecimientos de Antonio Puerta y de José Antonio Reyes. Cuando ambos fueron de la mano en aquel partido de octubre de 1994 a beneficio de Ian Reina, el niño que necesitaba un tratamiento en Houston. Hoy nos necesita el padre de dos preciosas niñas béticas, las que vestidas de verdiblanco retuiteaba el Sevilla en un video desde su propia cuenta. Este derbi lo tenemos que ganar todos.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla