Los jugadores del Betis celebran el gol de Sanabria en el duelo ante el Eibar (Foto: Juan José Úbeda).
Los jugadores del Betis celebran el gol de Sanabria en el duelo ante el Eibar (Foto: Juan José Úbeda).

Llega un mal Madrid, se necesita un buen Betis

Está por ver que las bajas del Madrid signifiquen una gran ventaja para la muchachada local
Por  12:43 h.

El Betis juega mañana con la fresquita un partido de su Liga. Tan es verdad, que de ganarlo le echará el aliento en el cogote a su rival en la clasificación, de cerca como estará. La historia nos dice que tamaña cercanía, casi promiscua, es inusual. No acostumbra el visitante a viajar en clase turista por las competiciones y sin embargo este año se está hartando de traslados sin poder estirar las piernas, del poco espacio existente entre los asientos de la cabina europea. Pero es el Real Madrid y todo lo que ello comporta, desde el entorno al exorno, pasando por ese horno en que se ha convertido el dichoso VAR.

No va a tener muchas oportunidades el Betis de repetir el triunfo del año pasado en el Santiago Bernabéu como la que se le presenta dentro de veinticuatro horas en su terreno. La maldición que le echó Cristiano yéndose a Turín ha alcanzado también al sustituto de Lopetegui, el argentino Solari, reducido a pobre y escaso gas del dedo efervescente de Florentino. Por si fuera poco, los madridistas llegan con muchas bajas, desde la portería al ataque, aunque eso está por ver que signifique una gran ventaja para la muchachada local. En el actual desmadre merengue lo mismo es mejor lo malo por conocer que lo bueno irreconocible.

El mayor enemigo de cualquier modo para los verdiblancos va a ser el propio Betis. Frente a la Real, su dominio fue en ocasiones apabullante y sin embargo no logró que se reflejara en el marcador. Al equipo le sobra de casi todo y le falta eficacia arriba, algo que se espera solucione Serra Ferrer de aquí al cierre del mercado invernal. Esa frase habitual de los técnicos de que no les preocupa el gol mientras se juegue bien, porque terminarán llegando, tiene muchos objetivos sepultados en el cementerio de la Liga. Fichen si pueden.

Está por ver si Quique Setién mantiene su apuesta por la defensa de cuatro o vuelve a los laterales correcaminos. El jueves se vio al equipo llegar más y más rápido al área donostiarra sin resentirse atrás. La amenaza de un Vinicius en estado de gracia no sé si será lo suficientemente importante para hacer dudar a quien hubiese merecido tener su cuna en Cabezón de la Sal.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla