Lorenzo Serra Ferrer posa para ABC en el palco del estadio Benito Villamarín (Foto: J. J. Úbeda)
Lorenzo Serra Ferrer posa para ABC en el palco del estadio Benito Villamarín (Foto: J. J. Úbeda)

Mea culpa, por su (de Serra Ferrer) gran culpa

No puede pedírsele a un director deportivo, a ninguno, un cien por cien de aciertos en su gestión, y sin embargo el mallorquín ha estado muy cerca de ello
Por  10:30 h.

«(Serra Ferrer) es una garantía de beticismo, de exigencia, de rigor y de ambición, pero ir más allá en la reseña de sus virtudes resulta arriesgado, porque teniendo manos libres en el Mallorca para hacer y deshacer, su gestión no mejoró precisamente lo que se ha hecho los últimos años en el Betis y resulta innecesario recordar lo desafortunada que ha sido esta. Decía el de Sa Pobla que el objetivo de todos por Heliópolis será poner al club a la altura de afición. Muy alto se ha puesto el listón». Esto escribía el que suscribe el 13 de mayo de 2017. Hoy, 3 de mayo de 2018, entono el mea culpa, me flagelo y cumplo penitencia por haber dudado de él. Si pública hice mi desconfianza, público quiero que sea mi acto de contrición. El mallorquín no ha superado el listón, porque la afición del Betis es de Champions y a lo más sólo se le podrá igualar, pero nadie puede negarle que ha batido todos los récords posibles en ese salto de altura que predijo para el club hace ahora un año y que ahora, gracias a su trabajo en los despachos y al de Quique Setién (con este no me equivoqué ni medio pelo, que conste) en el césped, no sólo es una espléndida realidad sino que también constituye los cimientos de un futuro prometedor.

No puede pedírsele a un director deportivo, a ninguno, un cien por cien de aciertos en su gestión, y sin embargo Serra ha estado muy cerca de ello. De hecho, sólo uno de sus rutilantes fichajes, el de Camarasa, puede considerarse un fiasco, porque si bien otros no han rendido a la altura que se esperaba de ellos, sí han servido para solucionar problemas en momentos puntuales, sí aportaron. Añádase la profunda limpia que hizo del inventario que le dejaron sus antecesores, sus consejos al técnico y el fruto que le ha sacado a la cantera (él impuso la cuota, de Setién es el mérito de su valiente gestión) y el sobresaliente será una nota avara para su trabajo.
Con buena parte de la planificación de la próxima campaña avanzada (Pau López, Inui, Canales…), Serra tiene ante sí ahora el reto de otro salto de calidad, imprescindible para afrontar tres competiciones en la 2018-19. No seré yo quien dude de que lo dará.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla