Los jugadores del Betis celebran en el vestuario de Montilivi el triunfo por 0-1 (Foto: @joaquinarte).
Los jugadores del Betis celebran en el vestuario de Montilivi el triunfo por 0-1 (Foto: @joaquinarte).

Un récord asequible para un Betis que levita

No se ven en el horizonte nubarrones que le ensombrezcan los días al Betis y sí un estado de forma muy superior a los que como él aspiran a Europa
Por  9:19 h.

Desde hace 58 años no gana el Real Betis seis partidos consecutivos en Primera. Uno de sus récords más longevos podría igualarse hoy en el partido que enfrentará a Quique Setién con su historia más reciente, la que escribiera en un Las Palmas que con él encandiló con su fútbol y que hoy lleva camino de costalazo gordo. Anda el beticismo levitando junto a su equipo y el prestidigitador que ha conseguido elevarlo del suelo, nunca mejor empleado el término, acaba de reconocer dos cosas: estaba seguro de conseguirlo y el cambio táctico realizado fue determinante en que se hiciera realidad. Una dulce contradicción más que soslayable por el ilusionante momento que se vive.

El cambio operado por el grupo desde la asunción de las tesis de Lorenzo Serra Ferrer, que no discutió el paladar del técnico santanderino sino el coste del mismo, ha sido tremendo. Se habla de la incorporación de Marc Bartra como el hito que ha hecho posible el despegue del equipo y aunque es verdad que el defensa internacional ha dado solidez a un centro de la defensa al que en la primera vuelta siempre hubo “peros” que ponerle, no puede explicarse sólo con su formidable rendimiento el quinto puesto clasificatorio. Han pesado muchas más cosas: la compenetración del catalán con Mandi; la defensa de tres o de cinco, como se quiera denominarla, la “resurrección” de Javi García, la mayor solidaridad en defensa de los artistas, el aporte de fuerza e ilusión de los canteranos, la explosión atacante de Barragán, la regularidad ante el gol de los delanteros, el cambio de viento arbitral y esa inercia que ha permitido al equipo sortear los enfrentamientos chungos, esos que antes se perdían sí o también, como lo hacen los grandes, con mucho esfuerzo pero con las prestaciones justas.

Decía Setién que ahora afronta la medida docena de partidos que le separan del término de la competición con miedo a perder lo conseguido. No se ven en el horizonte nubarrones que le ensombrezcan los días al Betis y sí un estado de forma muy superior a los que pretenden, como él, viajar la próxima temporada por Europa. Los otros son quienes han de preocuparse.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla