Serra, durante su rueda de prensa de despedida del Betis en el Hotel Al-Andalus
Serra, durante su rueda de prensa de despedida del Betis en el Hotel Al-Andalus

Serra no se merecía una humillación A4

Si la revalorización del plantel fue extraordinaria, ¿quién es el «héroe» anónimo?; Catalán le reprochó «haberlo hecho todo mal»
Por  11:11 h.

Apenas floreció el azahar de 2017, la candidatura de Lorenzo Serra Ferrer a la dirección deportiva del Real Betis cobró fuerza, tras una intensa campaña de sus leales amigos sevillanos. Escribí entonces que su contratación me parecía un tremendo error. Era la mía una opinión independiente y basada en su fracasada gestión en el Real Mallorca y su previsible anquilosamiento tras un largo periodo de tiempo apartado del mundo y del mercado futbolístico. Luego pasó lo que pasó: un grupo casi de mercadillo de la calle Feria se transformó en dos temporadas en una plantilla con muchos futbolistas de gran valía y este que está aquí tuvo que comerse con papas sus palabras.

El jueves, en su comparecencia pública, el técnico balear desveló que en la reunión mantenida con los consejeros delegados del club sufrió una humillación A4: los seis o siete folios con los que José Miguel López Catalán -Serra exculpó de ello a Ángel Haro- justificaba su exigencia de pase a la reserva. Una larga lista de cosas mal hechas, «que era todo», según interpretó el de Sa Pobla. Si él no acertó en sus funciones ni de casualidad y la revalorización de la plantilla fue extraordinaria, ¿quién es el «héroe» anónimo que hizo posible el milagro?

Días atrás, López Catalán, tratando de relativizar el trabajo de Serra, había manifestado que él había estado en el 95 por ciento de los fichajes, que sabía moverse en ese mundo y cómo se hacían las cosas. Eso, más el ninguneamiento del balear en el «caso Setién», la constancia de que se han hecho gestiones sin consultar al vicepresidente deportivo y la contratación reciente de personal afín al consejero delegado, suponen todo un principio de intenciones. Dado que, como ya comenté al principio, hube de comerme lo escrito en su día sobre Serra Ferrer, no voy a repetir osadía con Catalán. Lo mismo se nos revela, ahora de manera pública, como un excelente director deportivo y gestor económico. Lo que no puede admitirse de ninguna manera es que alguien tan importante y querido en la centenaria historia de la entidad como Lorenzo Serra Ferrer se vaya humillado y dolido de su casa. Así ni se hace Betis ni se actúa como bético.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla