Ángel Haro, durante la rueda de prensa de este martes (Foto: MANU GÓMEZ)
Ángel Haro, durante la rueda de prensa de este martes (Foto: MANU GÓMEZ)

Una fuerte réplica tras el terremoto del viernes

La versión de Haro y Catalán dejó la sensación de que los aciertos se apuntaban en el haber de la comisión deportiva y los fallos en el debe de Serra
Por  9:47 h.

Ángel Haro y José Miguel López Catalán convocaron a los medios para, en teoría, dar cuenta de la reestructuración del área deportiva del club y, en la práctica, para ejercer su derecho a réplica, por alusiones, a la versión del conflicto dada por Lorenzo Serra Ferrer. La figura del ex vicepresidente fue respetada, aunque ello no fue óbice para que se hiciera una síntesis de lo reprochado al consejero/ejecutivo. No se necesitaron siete folios. Bastó con una somera reseña: la dirección deportiva actuaba de manera aislada, con una estructura piramidal que dificultaba la comunicación entre los distintos sectores, sin delegar funciones, trabajando básicamente como chequeador de oportunidades de mercado y sin aportar propuestas de scouting, sin suministrar nombres para el fichaje de un delantero en el mercado de invierno más allá de algunos inviables de firmar, con un desconocimiento profundo de lo que puede aportar el Big Data. En el aire quedó la sensación de que los aciertos se apuntaban en el haber de la comisión deportiva y los fallos en el debe de Serra Ferrer.

Lo cierto es que la nueva estructura del área deportiva parece acertada hasta donde pone coordinador. Pero supone también el reconocimiento de un error repetido por parte de los consejeros delegados. No les funcionó en su día Eduardo Macià, heredado del anterior poder; fracasaron con Miguel Torrecilla, pese a que a simple vista tenían con él más puntos en común, y ahora se han visto abocados a la ruptura con Serra. Debió llegar antes la reestructuración y no tropezar una y otra vez en la misma piedra. No necesitan director deportivo. Resulta difícil de entender que, de forma independiente a fallos puntuales, se lamente la gestión del balear cuando con él ha disfrutado el Betis de las dos mejores plantillas de los últimos (muchos) años.

Aquí debería cerrarse todo. Hoy hay una concentración a favor de Serra que debe ser eso, simplemente. Los insultos y vejaciones sufridas por López Catalán días atrás en las redes sociales son una vergüenza. No pueden tener cabida en el beticismo. La discrepancia y la crítica enriquecen; los ataques personales envilecen a quienes los profieren.

Francisco Pérez

Francisco Pérez

Colaborador de Opinión en Deportes en ABC de Sevilla