Pau se lamenta en el Villarreal-Betis (Foto: EFE)
Pau se lamenta en el Villarreal-Betis (Foto: EFE)

Betis: crisis

Decepción tras la derrota del cuadro verdiblanco en su visita a Villarreal
Por  10:43 h.

Así, con todas sus letras. No cabe otra palabra para definir la situación del Betis. Al menos, de este Betis que nos han vendido desde hace año y medio y que, al menos yo, compro. Es decir, el club del crecimiento, del presupuesto más alto de su historia y de una de las mejores -si es que no es la mejor- plantillas no puede ir el decimocuarto. Y, como así va en LaLiga, se puede hablar de crisis. Se debe hablar, de hecho. Todo lo que no sea calificar lo que está ocurriendo de este modo será volver al pasado. Retroceder. Empequeñecer. Y, sinceramente, creo (y espero) que no será así.

O, al menos, no debería serlo. Es más, no veo a Lorenzo Serra Ferrer permitiéndolo. Eso sí, el Betis ya va tarde en muchas cosas, por lo que lo mejor es dejar las excusas a un lado y centrarse en levantar el vuelo. No se pueden permitir más paños calientes, más declaraciones de Setién justificando lo injustificable. Ni presupuesto de rivales, ni ocasiones ficticias, ni, por supuesto, la famosa frase de que la gente quiere ganar y no mira el cómo. Ese discurso debe desaparecer. Si no para siempre, al menos hasta que los verdiblancos recuperen el puesto que deberían tener por plantilla. Es decir, las posiciones europeas. Hasta entonces, el tiki taka, el “jogo bonito” y demás debates deben quedar a un lado. Ganar, ganar y ganar. Y volver a ganar.

Bastante mal lo ha hecho el Betis hasta la fecha, como para perder energías en cosas que no llevan a ningún lado. Los de Heliópolis ya han demostrado que rinden ante los equipos buenos, ante los vistosos, ante los que juegan abiertos. Pero es que resulta que esos forman parte de un pequeño porcentaje de LaLiga. El resto juega encerrado, a verlas venir, y más si enfrente tienen a un equipo que es incapaz de ser vertical ante dos “autobuses” pegados al área. Esto parecía olvidado, todo hacía indicar que Setién, por lo que se vio ante Celta, Milan y Barcelona, había aprendido la lección, pero ayer volvió al plan primitivo. Intentó volver a decir que manda él y su idea base es la buena. Y ya está más que demostrado que no es así. Que le da mucho al cuadro bético, pero que su plan necesita modificaciones (los mejores, en el campo, por lo que Lo Celso y Tello son imprescindibles). Las tuvo que hacer la temporada pasada, aunque le costara reconocerlo. Y las ha tenido que hacer en la actual porque los resultados no llegaban.

Y no pasa nada. Todo lo contrario, es una buena señal que un entrenador vaya tocando piezas hasta que da con la tecla. Por eso ahora todos, directivos, técnico y jugadores, deben hacer piña y autocrítica. Deben abandonar esta irregularidad que todavía no ha dado al traste con la temporada porque LaLiga está loca y Europa sigue relativamente cerca. Pero lo más normal, viendo el transcurrir de los acontecimientos, es que los verdiblancos se hubieran tenido que olvidar ya del objetivo. Afortunadamente, no es así. Pero no habrá muchas oportunidades para remediarlo. El Betis empieza a jugar finales. Al menos, si queremos que ese Betis en crecimiento no sea un espejismo.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla
Ramón Román

@RamonRomanR

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla (https://t.co/8Bf016uxHw y https://t.co/WIQmXsNlog).
Dos cosas que, quizás, van a contracorriente pero que es de justicia decirlas. 1. Setién habrá sido cabezón en acc… https://t.co/D7YPlkx2g2 - 5 horas ago