Quique Setién, viendo el partido ante el Stade Rennais
Quique Setién, viendo el partido ante el Stade Rennais

Betis: fracaso, realidad paralela y el resurgir

Negar lo evidente sería retroceder todo lo que se ha crecido últimamente
Por  10:00 h.

Fracaso. Con todas sus letras. No cabe otra calificación para la eliminación del Betis ante el Stade Rennais en la Europa League. El undécimo de la liga francesa, con sus limitaciones, le hizo seis tantos a los verdiblancos en la eliminatoria, aprovechando sobre todo la pésima puesta en escena de los de Quique Setién. Y, aunque el entrenador quiera calificarlo sólo como una decepción, la realidad es que los de Heliópolis estaban obligados a eliminar a su rival de dieciseisavos.

No valen los paños calientes ni las excusas. Igual que todos sacaron pecho en las buenas y repetían una y otra vez que el Betis era de los pocos equipos que estaban en las tres competiciones, ahora hay que dar la cara y hablar con la misma claridad. El varapalo de anoche no se puede tapar, porque si el crecimiento de este club ha sido mayúsculo en el último año y medio ha sido, entre otras cosas, por el carácter ambicioso y autoexigente que le inculcó Lorenzo Serra Ferrer desde su llegada. Siempre apuntó alto, siempre habló claro. Negar lo evidente sería retroceder todo lo que se ha crecido últimamente.

Así, ahora sólo quedan dos cosas. La primera es dejar de vivir en una realidad paralela, que es lo que parece que le ocurre a Quique Setién. El fútbol va de ganar, y el Betis lo hace muy poco. De hecho, los números del 2019 dan miedo: tres victorias en catorce partidos. Pero es que la excusa del juego bonito no vale. Es falsa. Los verdiblancos ya no hacen ese fútbol vistoso, tiene unos problemas enormes para hacer gol y atrás cada vez da más facilidades.

El segundo aspecto a tener en cuenta está relacionado con lo que debe hacer el cuadro verdiblanco para resurgir. Repetimos que lo de anoche fue un fracaso y que el varapalo fue enorme para los aficionados, pero queda por delante mucha temporada y el Betis tiene ante sí una oportunidad muy bonita y, además, una obligación enorme. Está a un paso de meterse en la final de la Copa del Rey, para lo cual deberá ir a Mestalla con una mentalidad muy distinta a la de ayer. Hacer los deberes en Valencia permitiría saber que en mayo puede luchar por un título. Pero es que, pase lo que pase el Día de Andalucía, los de Heliópolis están obligados a levantar el vuelo en LaLiga. No quedar entre los seis primeros y no jugar en Europa la próxima temporada sería un mazazo tremendo porque gran parte del equipo se marcharía. Los buenos, los jugadores top que tiene el Betis, los que cobran sueldos elevadísimos, no se van a quedar una temporada entera pensando sólo en LaLiga. Autocrítica y ambición. Mentalidad de equipo grande. No queda otra. 

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla
Ramón Román
Vaya tragedia. Fallece una auténtica leyenda del deporte https://t.co/5gdQzTTLRV - 2 horas ago