Quique Setién, viendo el partido ante el Stade Rennais
Quique Setién, viendo el partido ante el Stade Rennais

Quique Setién

El Betis se juega mucho; muchísimo
Por  9:44 h.

Yo no echaría a Setién. Lo aclaro desde el principio. Es más, creo que los cánticos de ayer, siendo más que respetables, perjudican más que ayudan. Creo que el técnico ha hecho más cosas bien que mal y, aunque es evidente que últimamente se está equivocando, creo que aún está en una posición correcta para terminar la temporada de una manera más que decente. Europa e, incluso la Champions, no están lejos, de modo que lo mejor es aunar fuerzas hasta el final de la campaña y, entonces, ver qué hacer con ese tercer año de contrato. Todo esto, claro está, dando por hecho que no haya una debacle en las próximas jornadas.

Una vez que he dejado clara mi postura, la explico y me centro en los errores que viene cometiendo el cántabro. Y es que, con doce jornadas por delante y sabiendo que el cambio en el banquillo todavía se alargaría por alguna jornada más, veo más razonable aguantar a Setién hasta el final y entonces hacer balance. Porque la realidad es que todavía puede meter al equipo en Europa e, incluso, en la Champions, por lo que la temporada volvería a contar con una nota alta.

Soy de los que piensa que la excusa del manquepierda y de la historia negativa (equipo ascensor, en Segunda hasta hace muy poco, concurso de acreedores, etc) deben dejarse a un lado. Ya está bien de sacar todo eso a la luz cuando las cosas se tuercen. Sí, sé la situación por la que ha pasado el Betis hasta hace nada pero, como desde hace año y medio está a años luz de ella por lo bien que han hecho las cosas en todas las parcelas, creo que ya es hora de subir el listón para medir los aciertos y errores de los verdiblancos. Dicho esto, también hay que tener los pies en el suelo y saber que, si el Betis termina entrando en Europa, el balance será positivo. Cualquiera hubiera firmado en verano llegar a una semifinal de la Copa, quedar sexto y caer en los dieciseisavos de la Europa League, aunque esto último sea claramente negativo.

Y entonces será el momento de ver qué hacer con Setién o, directamente, de aceptar lo que quiera hacer el cántabro. Porque el técnico tiene un tercer año, pero no sé ni si el Betis querrá llevarlo a cabo ni si el propio protagonista querrá continuar. Setién le ha dado mucho a los verdiblancos, eso es indudable, pero también es cierto que la sensación que hay en parte del club y de la afición es que se ha estancado. Y, encima, que lo ha hecho más por cabezonería que por falta de capacidad. Por el otro lado tampoco hay satisfacción plena. Setién cree que no se valora lo suficiente lo que viene haciendo en las dos últimas temporadas. Por eso, por las dudas que hay en las dos partes, creo que lo mejor es aparcarlo todo hasta el final. Y es que, más allá de resultados (tres victorias en 17 partidos del 2019), cánticos desde la grada (“Quique, vete ya”) y declaraciones en sala de prensa (muchas excusas y poca autocrítica), el Betis se juega mucho. Muchísimo. No estar en Europa la próxima temporada afectaría mucho (y mal) a un club que necesita volver a viajar por el Viejo Continente tanto por el tema económico (se ha endeudado poniendo el dinero en el campo) como por lo deportivo (sería difícil evitar la espantada de los pesos pesados).

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla
Ramón Román
En @abcdesevilla celebramos el #90ABCsev con un especial que hubiera sido imposible sin el trabajazo del equipo de… https://t.co/Pu1qDWhn5H - 3 días ago