Los jugadores del Betis, durante el minuto de silencio antes del partido ante el Eibar (Foto: LaLiga).
Los jugadores del Betis, durante el minuto de silencio antes del partido ante el Eibar (Foto: LaLiga).

Del sobresaliente, al notable alto

En el 2018 del Betis sólo hay que mirar que todo el mundo hubiera firmado hace un año lo que ha ocurrido hasta ahora
Por  14:57 h.

Final. Se acabó el curso futbolístico del 2018. Habrá que esperar al 2019 para que vuelva la competición, por lo que es el momento perfecto para poner las notas. Al menos, en el apartado deportivo. Y lo cierto es que los equipos sevillanos escapan bastante bien. Muy bien, de hecho. Teniendo la perspectiva de los presupuestos de cada uno, de los objetivos y de lo logrado, la realidad es que es para estar satisfechos con lo hecho por ambos. Tanto que el Betis se lleva un sobresaliente y el Sevilla, un notable alto.

Comenzando por los de Heliópolis, hay que explicar que todo el mundo hubiera firmado hace un año lo que ha ocurrido hasta ahora. No hay que echar demasiado la vista atrás para encontrar sólo mediocridad, algo que ahora parece olvidado. El Betis se ha hecho grande. Se ha acercado al nivel de su afición, siempre fiel y cada vez más ambiciosa y exigente. En este 2018, los verdiblancos consiguieron estabilidad y resultados deportivos. Llegó la ansiada clasificación europea tras la sexta posición en LaLiga y, lo que es mejor, las expectativas son muy ilusionantes.

Porque el Betis comenzará el 2019 en esa misma posición, la sexta, pero con la intención de seguir creciendo. Las miras cada vez están más altas en la competición de la regularidad, pero es que el club y la plantilla han crecido tanto que no hay tapujos en hablar de tocar plata en la Liga Europa o la Copa del Rey. Por tanto, todos en Heliópolis, desde Ángel Haro a los futbolistas, pasando por Lorenzo Serra Ferrer y Quique Setién, merecen dicha nota. Con algunos errores, por supuesto, pero con muchos más aciertos.

En Nervión también han rozado el sobresaliente, el cual no llega porque no se cumplieron ciertos objetivos. En LaLiga las cosas salieron mal, aunque quedaron maquilladas en la recta final consiguiendo entrar en Europa. Esta actuación hubiera bajado bastante la nota, pero llegar a los cuartos de final de la Liga de Campeones y disputar la final de la Copa bien valen ese notable alto. Es cierto que el varapalo del Wanda fue duro y que hubo más movimiento del deseado -destituciones de Berizzo, Arias y Montella-, pero el Sevilla volvió a luchar por lo máximo y con los grandes, algo que está volviendo a hacer en este temporada de la mano de José Castro, Joaquín Caparrós y Pablo Machín. Que el 2019 sea, como mínimo, igual para los dos equipos de la ciudad.

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla
Ramón Román
Pido un poco de colaboración retuiteando esta fotografía. Se trata de la moto que le han robado a un amigo. Desgrac… https://t.co/Oic7uTZH0h - 14 horas ago