ruben-autografos

El perdón a Rubén Castro

Tuvo que aguantar cómo desde muchos medios nacionales y desde algunas consejerías y organismos oficiales se le trataba también culpable
Por  10:09 h.

Mayo de 2013. Saltaba la noticia: Rubén Castro era denunciado por su expareja por maltrato. Como es lógico, fue una bomba. El mayor goleador de la historia del Betis acudía a los juzgados en medio de un revuelo mediático y justo antes de que su equipo se jugara la clasificación para la Liga Europa en la última jornada de LaLiga. Declaró y, días después, puso rumbo a Valencia para jugar el partido contra el Levante que decidiría si el Betis volvía a Europa o no. Pero ya no lo haría sólo como jugador de fútbol, sino también como maltratador. Porque sí, inmediatamente después de saltar la noticia, para muchos -para demasiados- el canario ya era culpable. Sin juicio, sin sentencia, sin recursos: Rubén Castro ya era un maltratador. El que aquí escribe viajó a Valencia para dicho partido y vio cómo uno de esos programas del corazón -o de la basura, como cada uno quiera llamarle- hacía conexiones en la puerta del hotel de concentración para hablar del «maltratador».

Pero, desgraciadamente, no quedaría ahí la cosa porque, durante los años que duró el proceso, más allá de que el delantero tuviera que escuchar insultos y descalificaciones en determinados campos de fútbol, también tuvo que aguantar cómo desde muchos medios nacionales y desde algunas consejerías y organismos oficiales se le trataba también como culpable. Y esto segundo es mucho más grave. Porque que un cocinero diga en la televisión que Rubén Castro es culpable sin que haya sentencia firme es preocupante pero, al fin y al cabo, es la opinión de una persona. Lo triste es que la Junta de Andalucía se manifestara en este sentido y, encima, lo hiciera antes del juicio con la intención de influir en la decisión final.

Pues bien, como todo el mundo se puede equivocar, he esperado unos días para ver las reacciones y las disculpas de todas esas personas después de que la Audiencia de Sevilla confirmara la inocencia «oficial» que Rubén Castro recibió hace ya un año por parte de un juez. Y no ha habido ni rastro de perdón. Ni horas y horas en los programas nacionales -como sí las hubo cuando el canario era el «malo»-, ni «mea culpa» de cocineros ni, por supuesto, reacciones de los organismos públicos que sí salieron con rapidez a intentar dilapidar al futbolista. Y digo yo: ¿no es una buena noticia saber la verdad? El daño ya está hecho, pero qué menos que disculparse con él por el maltrato que sí sufrió injustamente. ¿O el caso sólo interesaba cuando se podía señalar a un hombre y futbolista?

Ramón Román

Ramón Román

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla
Ramón Román

@RamonRomanR

Redactor Jefe de Deportes de ABC de Sevilla (https://t.co/8Bf016uxHw y https://t.co/WIQmXsNlog).
Malísima suerte la de un futbolistas que, en los ratos que ha podido estar, me ha transmitido muy buenas sensacione… https://t.co/ENUI2lHr5k - 18 horas ago