Cerezo, Simeone y Gil Marín, ayer, en la firma del contrato
Cerezo, Simeone y Gil Marín, ayer, en la firma del contrato - EFE

Hasta 2022El sueldo galáctico de Simeone

El club asegura la continuidad de su proyecto al ampliar hasta 2022 el contrato del entrenador, cuyo salario podría alcanzar al de Griezmann

FERNANDO ROJO
MadridActualizado:

Es la historia del matrimonio mejor avenido del fútbol moderno, una «rara avis» en esta Liga acostumbrada a devorar técnicos compulsivalmente. Diego Pablo Simeone ya es el segundo entrenador de la historia del fútbol español que más años consecutivos ha dirigido al mismo club, ocho, solo por detrás de los quince queMiguel Muñoz estuvo al frente del Real Madrid. Y la idea es que Simeone se convierta en el «Ferguson» del Atlético. El inglés estuvo veinticinco temporadas al frente del United, y cuando expire el actual contrato, el argentino concluirá su duodécima campaña colchonera. Una eternidad para un club que en los doce años anteriores a la llegada de Simeone había tenido hasta trece relevos en el banquillo.

Tal es la jerarquía del argentino en la entidad colchonera, que ayer el anuncio de su renovación no la hizo el propio club en un comunicado, o su presidente, o su director general. El emperador no necesita que venga nadie a colocarle la corona:«Agradezco a toda la gente del Atlético el apoyo a la continuidad de este proyecto donde nos espera un futuro con mucha ilusión y muchos desafíos», dijo un sonriente Simeone en un vídeo distribuido por el club en el que aparecian unos no menos sonrientes Enrique Cerezo –presidente–, Miguel Ángel Gil Marín –director general– y Andrea Berta –director deportivo–, los interlocutores que han trabajadado durante los últimos meses para atar a su técnico.

Otro escalón

Según se asegura desde el entorno de la negociación, no ha sido el aspecto económico el principal escollo, pues Simeone ya era actualmente el entrenador mejor pagado de nuestra Liga con alrededor de 15 millones netos dependiendo del cumplimiento de distintos objetivos. Así que el salto hasta superar los 20 millones limpios no es descabellado para un club que es consciente que con Simeone en el banquillo ha multiplicado su presupuesto por tres:en la temporada 2011-12 facturaba alrededor de 130 millones de euros, y esta campaña superará los 400 millones. «Simeone seguirá en el Atlético mientras él quiera», se ha cansado de repetir una y otra vez Gil Marín, lo que significaba prácticamente un cheque en blanco para un entrenador que, a excepción de la primera temporada que cogió al equipo en diciembre y solo pudo ser quinto, el resto de los años se ha metido siempre en la Liga de Campeones.

Esa estabilidad en la élite que Simeone garantiza es incluso más importante para el club que el nada desdeñable palmarés que ha conseguido el argentino en estas ocho temporadas: una Liga, una Supercopa de España, una Copa del Rey, dos Europa Leagues y dos Supercopas de Europa. ¿Y para el argentino, más allá del siempre importante aspecto pecuniario, qué es lo esencial? «Lo que me genera volver a renovar con el Atlético de Madrid –respondió él mismo en el vídeo– es todo lo que veo de cara al futuro. Veo trabajo, veo gente involucrada para seguir creciendo, veo ilusión, veo juventud que nos puede generar progresos a nivel de equipo...».

Además, Simeone, que ya ostentaba un poder casi total en el aspecto deportivo, se ha asegurado seguir marcando las pautas en la política de fichajes del club colchonero y tener manos libres para elegir a un equipo de trabajo en el que sentirse cómodo. Tras amagar con marcharse tras la derrota de la Champions de 2016, el argentino no ha vuelto a dar señales claras de querer abandonar un proyecto que se ha ido diseñando a su gusto, hasta el último de los detalles como lo demuestra la reciente incorporación de Álvaro Morata, una petición expresa del entrenador.

Más raíces en Madrid

Simeone, entrenador cotizado tanto en Italia como en la Premier, donde incluso podría percibir salarios superiores al que ahora le asegura el Atlético, se siente sin embargo muy cómodo en un club donde todo le rodea y en una ciudad en la que sigue echando raíces a nivel familiar. Esta misma semana nacía su quinta hija, Valentina, segunda junto a Carla Pereyra, con la cual tuvo en 2016 a otra niña, Francesca. Esa construcción de una familia en la capital de España ha sido otro argumento de peso para no pensar en un lugar distinto al Wanda Metropolitano, en una temporada que tendrá la guinda de la final de la Champions en su propio estadio.