Antonio Griezmann, en San Mamés ante el Athletic
Antonio Griezmann, en San Mamés ante el Athletic - EFE

AtléticoEl inoportuno apagón de Griezmann

El delantero se ha atascado en el tramo decisivo y en Francia reabren el interés del Barcelona por la estrella del Atlético

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En una semana para olvidar, el Atlético de Madrid ha enterrado los objetivos que ilusionaban al club y a su afición. Los goles de Cristiano Ronaldo en Turín rompieron el sueño de la final en el Metropolitano y sacaron al equipo de la Champions en los octavos de final.El sábado, solo cinco días después, otra derrota en San Mamés cerró a los rojiblancos, salvo milagro, la posibilidad de pelear la Liga al Barcelona. Dos partidos trascendentales en la que los jugadores de Diego Simeone mostraron la cara más inofensiva del curso. Sin colmillos, apenas pisaron las áreas de la Juventus y del Athletic. Dos encuentros, 180 minutos y un solo disparo a portería, el de Thomas ante los bilbaínos ya en la prolongación. Un pobrísimo balance para un conjunto que intima con los nombres que aparecen en su ataque: Diego Costa, Álvaro Morata y Antoine Griezmann. Decisivo en el primer tramo de la temporada, la estrella francesa no ha parecido cuando más se le esperaba y desde su país se le volvió a vincular este domingo con el Barça.

Miguel Ángel Gil Marín realizó una apuesta arriesgada a final de la pasada campaña al frenar la marcha de Griezmann al Camp Nou tirando de talonario. El consejero delegado convirtió al campeón del mundo en la columna del proyecto deportivo, pero abrió una enorme brecha salarial en el vestuario.El galo, tras anunciar su «sí, quiero» alAtlético en un documental de la productora de Gerard Piqué, pasó a cobrar por encima de los veinte millones de euros, aunque esa ficha de megaestrella no se ha visto correspondida por el delantero al llegar el momento clave del curso.

Tan flojo como su equipo

El compromiso del francés no se puede discutir, pero no ha aportado lo que se esperaba de él cuando más se le necesitaba. Ni goles ni asistencias, solo trabajo, muy poco para un futbolista llamado a marcar diferencias. En su descarga hay que decir que el resto de compañeros también se han desinflado en una semana en la que no se podía pinchar. El grupo no ha funcionado tácticamente y ha carecido de frescura física.

Griezmann ha jugado en todos los partidos de Liga y aparece como máximo goleador rojiblanco con doce tantos, pero la sequía ha llegado en el peor momento. No ve portería en el campeonato desde hace un mes y tampoco rompió la racha en la eliminatoria ante la Juventus. En una mediocre campaña de Costa y antes del fichaje de Morata, el galo sostuvo al equipo en ataque, pero lleva tiempo atascado. El 16 de febrero, ante el Rayo, celebró su última diana. Tras ese remate en Vallecas acumuló diez tantos en once partidos. Desde entonces, agua, y el apagón ha resultado letal. «Me siento culpable», admitió en Turín.

Mantener la ficha de Antoine Griezmann no resulta sencillo para el Atlético, que ha tenido que apostar por una plantilla corta para poder pagar al francés sin rebasar el límite salarial que impone la Liga. Pero tras la eliminación europea, el futuro del delantero vuelve a ser motivo de debate porque, según informó ayer «L’Équipe», ha vuelto a ser tentado por el Barcelona, que no pudo ficharle en junio.

El club azulgrana, según el citado diario, se ha puesto ya en contacto con el entorno de Griezmann y le ha ofrecido una importante prima de fichaje y un contrato hasta 2024, cobrando 16 millones anuales, menos de lo que recibe en el Atlético. Esa cantidad convertiría al campeón del mundo en el segundo futbolista mejor pagado del Barcelona, por detrás de Messi, pero fuentes de la directiva y deportiva del Barcelona, según la Cope, han mostrado su sorpresa por esta información. En el nuevo contrato del atacante se le aumentó la cláusula de rescisión a 200 millones, pero nadie confirma que exista la posibilidad de que este año pueda salir por 120 millones.