Joao Félix felicita a Diego Costa tras marcar en el partido ante las estrellas de la Major League - Reuters
Pretemporada

Joao Félix-Diego Costa, una sociedad que asusta

El delantero ha sabido interpretar la verticalidad que imprime el portugués a su fútbol y el Atlético disfruta de la sintonía y el acierto goleador de estos jugadores en una pretemporada ilusionante

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Simeone siempre ha dado la cara y ha ejercido de valedor de Diego Costa en el Atlético de Madrid, delantero fogoso y efervescente al que su carácter acostumbra a traicionar con facilidad. Un jugador volcánico que se perdió los siete últimos partidos de la última Liga por una expulsión en el Camp Nou en la primera parte del encuentro en el que su equipo se estaba jugando el título, pero que durante la pretemporada está brillando al ofrecer la versión efectiva y resolutiva que le demanda su entrenador. Ante el conjunto de las Estrellas de la Major League norteamericana, el internacional celebró su quinto gol del verano, de nuevo tras recibir un pase de Joao Félix, en el que ha encontrado al socio perfecto. Una conexión que parece crecer en cada partido y que ya ilusiona a la parroquia rojiblanca. «Nos entendemos bien, hablamos la misma lengua, lo cual ayuda mucho. Espero darle más asistencias», destacó el luso al acabar el duelo en Orlando (Crónica del partido).

En el cuarto amistoso de la pretemporada, Simeone apostó por el banquillo y reservó a Joao Félix y Costa, que solo disputaron los últimos 35 minutos. Apenas media hora en la que el portugués, tras su brillante aparición ante el Real Madrid, volvió a ser protagonista marcando un gol y asistiendo en otro a su compañero. De los cinco tantos que suma ya el delantero este verano, tres han llegado al aprovecharse de los pases del joven exjugador del Benfica, el refuerzo más caro en la historia del Atlético de Madrid. Simeone ha encontrado en Diego Costa otro gran «fichaje». El técnico siempre ha defendido a este jugador y, aunque tras su expulsión en el Camp Nou en el club se dudó de su continuidad, el entrenador argentino siempre reclamó públicamente su permanencia en un vestuario en el que se ha convertido en uno de los grandes apoyos de Joao Félix. Una sintonía que también demuestran en la hierba porque el internacional español ha sabido entender e interpretar a la perfección la verticalidad que imprime el portugués a su fútbol. Una pareja que ha empezado a meter miedo aunque el preparador argentino frena la euforia tras los buenos resultados de su equipo.

A Diego Costa, un jugador corpulento que necesita encontrarse al máximo nivel físico para superar a los defensas, le está sentando la pretemporada de maravilla. El club rojiblanco, a diferencia del pasado verano, apostó este año por cargar las pilas en su habitual refugio de Los Ángeles de San Rafael. La exigente preparación del profesor Ortega, con tres sesiones diarias, ha revitalizado a un futbolista que el pasado curso sufrió un calvario de lesiones y que tuvo que pasar por el quirófano por un problema en un dedo del pie izquierdo. «Tiene rabia por las lesiones y los dolores de la pasada temporada. El otro día (ante el Madrid) se vio, está como un avión», reconoció Koke, uno de los capitanes del equipo, en la previa del partido jugado la madrugada del jueves ante las estrellas de la Major League, en el que Marcos Llorente también vio portería y celebró su primer tanto como rojiblanco.

Costa ha regresado con hambre, pero no podrá estar en el estreno de Liga ante el Getafe porque ese día cumplirá el último de los ocho partidos de sanción que le impuso Competición después de aquella roja ante el Barcelona por encararse vehementemente con Gil Manzano. Un carácter que sigue sin moderar, como demostró en la trifulca con Carvajal en el amistoso en el que marcó cuatro goles al Madrid. Simeone, sin embargo, celebra la vuelta de un jugador que contagia su fuerza a un Atlético que al que la reconstrucción no ha borrado su identidad.