Fútbol

Simeone ultima la catarsis del Atlético

Con la llegada de Marcos Llorente, el club ha gastado 180 millones para reconstruir la hemorragia de bajas. Faltan al menos dos fichajes

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Simeone recibe un premio al borde de la lágrima en su Buenos Aires natal y, para salir del trance, suelta a modo de escapatoria: «Estamos grandes y por eso nos emocionamos». El Cholo ha cumplido 49 años y, siete cursos y medio después de su desembarco en el Atlético para cambiar la historia del club, asume un reto superior: la catarsis de su plantilla. Una reinvención de nombres y apellidos que palíe la hemorragia de pérdidas para un equipo que empezó a desarticularse después de la eliminación en la Champions ante la Juventus. Salen cinco pesos pesados (Griezmann, Lucas, Godín, Rodrigo y Juanfran, tal vez Filipe) y han llegado ya cuatro alternativas (Felipe, Héctor Herrera, Joao Félix y el último, ayer, Marcos Llorente). 180 millones de inversión, cifra superior que se desvía de la práctica habitual del club: adquirir jugadores sin jerarquía mundial para formarlos a las órdenes del Cholo.

Salvo adquisiciones estelares como Morata o Lemar, compitiendo en el mercado de las grandes potencias, la política deportiva del Atlético se basa en los últimos tiempos en contrataciones de perfil más bajo que crecen entrando y saliendo de las alineaciones.

Un ejemplo consumado es José María Giménez, a quien el club reclutó en 2013 con 18 años del Danubio de Uruguay y maduró en la sombra durante un largo periodo de suplencia, primero con Miranda, y luego disputando el puesto a Alderweireld, Lucas y Savic. Giménez, a quien Simeone llegó a colocar de mediocentro en la Champions, será uno de los capitanes del equipo la próxima campaña después de la desbandada de líderes en el vestuario.

Otro jugador de ese perfil como Ángel Correa, barato y joven en su desembarco en el club, no ha descollado tanto como Simeone le tenía fe.

«Es un momento de transición difícil», admitió Simeone en declaraciones a Fox TV. El trazo de los futbolistas que está fichando el director deportivo Andrea Berta responde al modelo: perfil bajo, nada de superestrellas. Y ni siquiera se puede considerar como tal al mediapunta portugués Joao Félix, 19 años y solo una temporada en la elite con el Benfica. Los 120 millones (o la mitad si el jugador también es propiedad de un fondo de inversión) que abonará el Atlético responden más a sus expectativas y juventud que al bagaje escaso.

Felipe, el central brasileño proveniente del Oporto (club vivero del Atlético), tiene la misión de reemplazar a Godín en el juego aéreo. De Héctor Herrera, el centrocampista mexicano, se espera que dinamice el juego y contribuya a la presión con centrocampistas de corte defensivo como Thomas, Marcos Llorente, Koke o Saúl.

«Mis hombres»

«Se fueron Fernando Torres, Gabi, ahora los Juanfran, los referentes y los hombres míos», explicó el Cholo en la entrevista. De la antigua cuadrilla formada por Godín, Juanfran, Gabi o Raúl García, Simeone transita hacia otra hornada que no se sabe cómo responderá. Como sustituto del fugaz Rodrigo que elige el fútbol de toque de Guardiola, el Atlético presentó ayer a Marcos Llorente en la web con la camiseta de la selección española en aras a esquivar su madridismo y el de la saga familiar, tan ligados los Llorente al eterno rival.

Dijo en los toros Miguel Ángel Gil, el consejero delegado, que habría al menos seis fichajes. Lleva cuatro: Felipe (20 millones), Herrera (libre), Joao Félix (120) y Marcos Llorente (40). El club negocia con el central Mario Hermoso y los laterales Semedo, Telles o Lirola para completar la catarsis de Simeone.