La Copa es historia; la Liga, presente, exige ocho zarpazos
Guille Rubio visita mañana la que ha sido su casa deportiva - felipe guzmán
banca cívica

La Copa es historia; la Liga, presente, exige ocho zarpazos

Primera estación en Manresa, donde jugará con Davis; English ni siquiera viajará

SERGIO A. ÁVILA
sevilla Actualizado:

Cubierto el paréntesis de la Copa del Rey, un oasis con rampa de lanzamiento hacia la prosperidad no imaginada para quienes sólo tienen partido cada siete días, retorna la Liga Endesa para el Banca Cívica. Vuelve la rutina, y en ella ha de poner los cinco sentidos porque, no puede olvidarse, la segunda vuelta comenzó torcida, sin ningún triunfo que echarse a la boca tras tres comparecencias aunque, cierto es, fueron tres tropiezos de esos que pueden clasificarse en la categoría de perdonables —con matices— por los astifinos verdugos: Caja Laboral, Lucentum y Real Madrid.

En total, 0-3, sensaciones en el juego que no han marcado una línea de continuidad y, en el horizonte, con el refuerzo que para el ánimo y la autoestima del equipo debe suponer el buen papel desarrollado en la Copa del Rey, catorce jornadas y ocho de ellas a domicilio de las que el morador de San Pablo ha de sacar en torno a ocho victorias, la cantidad que se considera mínima para que, sumadas a las diez que ya contabiliza, alcance las dieciocho que conceden un billete de play off. Decía el presidente, Juan Carlos Ollero, que habría que felicitarse gratamente por la temporada si el equipo, en esta segunda vuelta, lograba idéntico parcial que en la primera: 10-7. Será muy difícil, pero nada es imposible. Quedan catorce encuentros, media docena en San Pablo, así que de lograr el pleno a favor de querencia necesitaría dos muescas más en territorio ajeno para amasar esa cantidad ideal de dieciocho.

Es el comportamiento como foráneo uno de los grandes retos del equipo magenta ya que antes de llegar a la bisagra, en las diecisiete primeras jornadas, sólo sumó tres victorias como visitante, dos de mucho prestigio en las canchas del Gescrap Bilbao y el Valencia. Esas cifras hay que mejorarlas, y nada fácil resultará este domingo por más que el Assignia Manresa, su rival en el Nou Congost, sea en teoría un conjunto con sus miras puestas en la permanencia. De la realidad se desgaja, empero, que sólo tiene un triunfo menos en el zurrón que el Banca Cívica; y que en su pista, muy recogida en su graderío, temida por la mayoría de la ACB por el ambiente hostil que genera su animosa y fiel hinchada, sólo ha caído en dos ocasiones, ante el CAI y el Lucentum, mientras que recientemente ha golpeado al Unicaja (le ganó de 18 puntos) y al Fuenlabrada (de 21).

Fuera de los ocho primeros

Imponerse en Manresa (jugará Davis, no viaja English) oxigenaría al Banca Cívica, reforzaría las conclusiones sobre su juego que se trajo del Palau Sant Jordi, y lo dejaría en una buena situación para afrontar las siguientes etapas del calendario. Luego recibe al Murcia en casa, vuelve a Barcelona (jornada intersemanal) para medirse al subcampeón de la Copa, y colisiona con el Joventut en San Pablo. El hecho incuestionable es que debería empezar a sumar de nuevo cuanto antes porque ahora mismo, tras caer de 35 puntos ante el Real Madrid en el último compromiso liguero previo a la cita en el Sant Jordi, se halla fuera del vagón de los ocho primeros al disponer de un diferencial de puntos (+16) inferior a los del Valencia (noveno, +20) y el Lagun Aro (octavo, +50).

Amén del desequilibrado reparto entre los partidos que deberá afrontar el Banca Cívica ante su público y fuera (seis a ocho), la dificultad creciente que, se intuye, será común denominador de la segunda vuelta, se desprende también de la recuperación de varios equipos a los que su ausencia de Barcelona el pasado fin de semana les está sirviendo ya de revulsivo. Así, el Gescrap Bilbao, con problemas al principio, se ha subido al carro de las victorias y ya es sexto, con 11-9, tras firmar un pleno en las últimas cinco jornadas. Algo similar cabe decir del CAI, séptimo con idéntico bagaje tras arañar siete triunfos en los últimos diez encuentros; y por supuesto del Lagun Aro, octavo con 10-10 e imparable tras sumar ocho de los últimos diez. Y además están el Valencia y Fuenlabrada, también con 10-10, sin que por ahora den motivos para pensar que no estarán orillando esas posiciones hasta el final.