Un ejemplar de cerceta común en la Albufera de Valencia
Un ejemplar de cerceta común en la Albufera de Valencia
Especie cinegética

Cerceta común, el menor de los patos

Pedro Saurio
Actualizado:

La cerceta (Anas creca), la menor de las anátidas que visitan la Península Ibérica, es un pato migratorio de superficie de gran interés cinegético y gastronómico.

Pariente cercana del pato azulón, el pequeño pato serrano o aliverde, como también se le conoce, es de muy amplia distribución y abundante. Nidifica en casi la totalidad del paleártico euroasiático y llega en invierno al valle del Nilo, Tanzania, incluso a Nigeria. La subespecie nimia es fundamentalmente sedentaria en las islas Aleutianas. Otra cerceta es la americana, (Anas carolinensis), antaño considerada una subespecie y hoy mayoritariamente una especie aparte. Sus exigencias en cuanto al hábitat no son muchas y puede encontrarse prácticamente en cualquier masa de agua, aunque muestra predilección por las aguas someras y abiertas, sobre todo en tiempo de cría.

Se alimenta preferentemente de noche, tanto en el agua como en las orillas, a base de una dieta compuesta por vegetales y semillas en sus tres cuartas partes; siendo el resto gusanos, pequeños crustáceos y larvas, que busca entre ostensibles chapoteos en el agua.

El número de ejemplares que anidan y crían en la Península es reducido, aunque la población visitante invernal, que permanece aquí desde final del verano hasta abril, es muy nutrida. En la temporada del eclipse, macho y hembra son parecidos, siendo algo más oscuro el dorso del macho; pero el resto del año el dimorfismo sexual es acusado, como en otras especies de anátidas, y los vistosos machos contrastan con las hembras, de colorido más discreto.

La cerceta es además gastronómicamente un plato exquisito. Las hembras son más apreciadas, sobre todo las cazadas a final de temporada que, preparándose ya para su viaje al norte, están más gordas. Puede prepararse de muy diversas formas, guisada, asada o a la plancha, para lo que se recomienda aportar algo de grasa en forma de aceite o manteca y hacerla poco tiempo en fuego fuerte para que quede jugosa.