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Fórmula 1

El Legado María de Villota, una herencia muy viva

La obra altruista de la piloto fallecida continúa su curso a través del empeño de su familia

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«Yo era piloto. Corría mucho, a gran velocidad. Tan rápido que apenas calaban en mí las gotas de las miserias de la vida». María de Villota falleció el 11 de octubre de 2013 como consecuencia de las secuelas de un accidente ocurrido en el verano de 2011 en un aeródromo inglés donde hacía pruebas con el Marussia de Fórmula 1. En ese intervalo de dos años, en el que aquel día tuvo un parte de defunción pero se recuperó ansiosa por vivir, María cambió el guión de su existencia. Escribió un libro premonitorio, «La vida es un regalo», en el que relata hermosos pensamientos y episodios de su regreso desde la muerte, y promulgó un movimiento que hoy sigue vivo y muy activo, el Legado María de Villota, y su símbolo, la primera estrella.

Su padre, Emilio de Villota, célebre expiloto madrileño que compitió en 1977 en la Fórmula 1 con un chasis McLaren, cerró todos los vínculos con el deporte que encumbró a su familia (tenía una escuela de pilotos y otros tentáculos con el automovilismo) por la muerte de su hija María. «No odio la Fórmula 1, pese a que me quitó lo que más quería», dijo sereno y ejemplar en una entrevista a ABC.

La semana pasada se juntaron en Madrid los mundos de María y Emilio de Villota en una sala del distrito madrileño de Prosperidad.

La familia De Villota ha conseguido transformar un suceso dramático en una oportunidad altruista. Solidaridad. Ayuda a los demás. El legado de María. «Y entonces no ves, no miras, tu corazón apenas siente porque no le das tiempo tras las capas que has forjado en tu vida y que te hacen más fuerte, más ciego, más torpe e inerte», escribió la piloto en su libro.

Su legado no es una ONG o una Fundación al uso, sino un movimiento, una acción personal. La transmisión de valores, la ayuda a niños afectados por enfermedades neuromusculares genéticas, el auxilio a familias o mujeres desfavorecidas son los pilares de esta iniciativa que en Madrid reunió a las organizaciones que colaboran y a celebridades del deporte, como los exjugadores de baloncesto José Luis Llorente o Fernando Romay, la extenista Vivi Ruano, el exsecretario de estado del Deporte Miguel Cardenal o los pilotos Marc Gené, Antonio García y Andy Soucek.

El programa «Primera estrella» ideado por María de Villota actúa en colaboración con la Fundación Ana Carolina Díez Mahou y centra su labor en potenciar la investigación de las enfermedades neuromusculares mitocondriales genéticas, así como en la ayuda en el día a día a las familias.

El Legado de María promociona la «Fórmula 1 kilo», iniciativa que desarrolla con Avanza ONG y que consiste en la recolección de alimentos en eventos deportivos y conciertos. Ya se han distribuido 248.000 kilos de comida, según la promotora.

María de Villota está enterrada en la Parroquia de San Ramón Nonato, en el barrio madrileño de Vallecas. En 2017 se inauguró la Residencia María de Villota y el comedor social San José, gestionados por Cáritas. Durante 2018 la parroquia ha acogido a 25 mujeres en situación de dificultad o maltrato, a 10 hombres, a siete jóvenes y a 16 niños. El comedor atiende a diario a 250 personas. La iglesia completa su acción con talleres y actividades a familias de 18 nacionalidades.

Actividades deportivas

La promoción deportiva abarca la Milla María de Villota, que se celebra junto al Palacio de la Magdalena de Santander; un torneo de tenis del mismo nombre que se disputa en la capital cántabra; una carrera solidaria en el Jarama el día de Nochebuena en el que los participantes pagan por correr; y los premios María de Villota.

Pedro Martínez de la Rosa, Carlos Sainz jr, Antonio García, Marc Gené y, este año Andy Soucek, han sido nombrados durante este lustro embajadores del Legado de la piloto que quería vivir. «Tener un accidente puede ser algo terrible, pero si logras salvarte para vivir dignamente, puede ser un regalo tan grande como devolverte a la niñez, quitarte años de encima y redirigir la vista hacia el alma y volver a sentir como si acabaras de nacer. Y es así porque acabas de nacer».