Vídeo: Valverde: «Ganar en el Barça es una obligación» / Foto: Valverde durante la rueda de prensa antes de viajar a Madrid - EFE / ATLAS
Fútbol

El Barça cuestiona a Valverde

El técnico, pese a tener la Liga atada y a poder levantar hoy la Copa, está muy tocado por la eliminación europea y la directiva no garantiza su continuidad

BarcelonaActualizado:

El Barcelona afronta esta noche la final de Copa ante el Sevilla (21.30 horas, La1) con la obligación de ganarla. Un título que, sumado a una Liga prácticamente conquistada, no apaciguan el estado de ánimo del barcelonismo y del órgano rector del club catalán, que convive con una sensación de decepción, de malestar y de cierta indignación, a partes iguales. La eliminación en los cuartos de final de la Champions, por tercer año consecutivo, sigue escociendo en el vestuario y en la afición, pero sobre todo en la directiva, que aún no ha digerido que la Roma les apeara tras desaprovechar un 4-1 cosechado en la ida. La imagen ofrecida ante Europa, las portadas de la prensa deportiva mundial hablando de ridículo y el chasco ante una debacle inesperada son difíciles de olvidar.

La eliminación ha dejado muy tocado a Ernesto Valverde, que ha perdido todo el crédito con el que llegaba y al que los doce puntos de ventaja con los que lidera la Liga o haber llegado a la final de Copa no le bastan para tener asegurado el año de contrato que le queda. «Lo que importa es la Champions, es lo que quiere el socio culé. La Liga está muy bien, pero lo que da prestigio, dinero y sponsors es la Champions», aseguran a ABC desde la planta noble del Camp Nou. La directiva tiene la sensación de que el cuerpo técnico no ha sabido gestionar la plantilla y que el cargo le ha venido grande. Además, desconcierta la imagen de Valverde durante el partido en el Olímpico, equivocándose en la alineación y en el planteamiento, incapaz de reaccionar con cambios que enderezaran la situación y ofreciendo una sensación de inseguridad al hacer calentar a jugadores que inmediatamente volvía a sentar en el banquillo.

El técnico estaba advertido

En los despachos de la entidad azulgrana ha dolido la eliminación por varios motivos y la mayoría de ellos conducen a un cuerpo técnico que estaba advertido. «Le hicimos llegar el sentimiento de que el partido ante el Leganés no nos importaba, que lo podía perder, que debía centrarse en la Roma, que era el partido más importante y que el colchón de puntos que llevábamos en Liga nos debía permitir priorizar la Champions, pero salió con toda la tropa. ¿Para qué nos sirvió ganar si después nos iba a pasar factura en Roma?», lamentan. No le perdonan, además, que hiciera oídos sordos de las consignas que le deslizaron y las rotaciones fueron mínimas ante el Leganés. «¿De qué nos sirve que haya hecho las rotaciones en Balaídos pensando en la Copa?. Lo importante era la Champions», reiteran al recordarles que ante el Celta no jugó ningún titular salvo Ter Stegen. «A buenas horas...», le recriminan.

El vestuario también está afectado. Lo constata un alto directivo que mantuvo diversas conversaciones con algunos miembros de la plantilla. «Los jugadores están muy tocados, pero no pueden decir que ha sido un accidente. Llevamos tres años cayendo en cuartos y, además, esto se veía venir desde hace tiempo. No ha sido un accidente y no puede volver a pasar». Además, en la cúpula tienen la percepción de que le han dejado el camino libre al Real Madrid. «Si había un equipo que podía eliminarles, ese era el Barça. Y si ahora estamos fuera de la competición, ¿quién les eliminará?», explican a ABC recordando que el equipo azulgrana suele tenerle tomada la medida a los de Zidane en los últimos años, siendo de los pocos que le han ganado en varias ocasiones en el Bernabéu. El enfado es persistente. Un directivo aún se hace cruces de cómo el equipo fue capaz de perder la renta de tres goles ante la Roma, un equipo que «sería equiparable a un club que ocuparía puestos de Europa League en la Liga española». «Era el rival que todos queríamos y es como si nos hubiera eliminado un equipo de la zona media-alta de nuestra clasificación. Es imperdonable», añade. Incluso ha dejado de tener valor una hipotética victoria ante el Madrid dentro de quince días, en un partido en el que el Barcelona podría jugarlo siendo campeón de Liga: «Supongo que en ese partido les daremos lo suyo, pero ya para qué... Bueno, no sé, a lo mejor no», sueltan resignados. Esta situación plantea dudas sobre la continuidad de Valverde, un técnico que ya ha recibido fuertes críticas por parte de un sector de la prensa afín al club catalán, y que ha decepcionado a quienes le contrataron. La Liga y la Copa se antojan insuficientes y la clave de su continuidad podría estar en lo que haga el Real Madrid en la Champions.

Mirando de reojo al Madrid

Si los blancos conquistan su tercer entorchado continental consecutivo minimizaría el éxito de un hipotético doblete. El enfado podría alcanzar cotas altísimas si el Barça no gana esta noche la Copa o si tropieza en el Camp Nou ante un Madrid que estará pensando en las semifinales europeas ante el Bayern. «A la gente se la valora por su presente, no por lo que nos ha dado en su pasado. Eso ya no vale. Y eso también sirve para los jugadores», repiten desde las oficinas del club. Y ponen un ejemplo: «Esto es como si en junio voy al rector de mi universidad y le digo que me apruebe porque el año pasado saqué buenas notas... Lo que hice el año pasado ya no sirve y se me evaluará por lo que he hecho en este momento ¿no?».