Neymar no se ha presentado al primer entrenamiento del PSG
Neymar no se ha presentado al primer entrenamiento del PSG - AFP
Fútbol

El Barcelona juega al despiste con Neymar

La estrategia de Bartomeu para fichar al brasileño consiste en obviar su interés para no molestar al jeque Al-Khelaifi y que el jugador negocie su salida

Barcelona Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

De los errores se aprende y Josep Maria Bartomeu tiene muy claro cuál debe ser su estrategia para conseguir los servicios de Neymar. Con la experiencia reciente de lo acontecido con Verratti, Rabiot, Marquinhos o Thiago Silva, con los que el Barcelona negoció a espaldas del PSG, la estrategia diseñada para recuperar al paulista es la de pasar inadvertido y esperar que el club francés le ponga en el mercado de forma definitiva. Es una de las explicaciones para darle sentido a las palabras del presidente cada vez que le preguntan por el brasileño. «Lo dije el pasado viernes y no ha cambiado nada. Todo sigue igual, no hay caso Neymar», explicó ayer durante la presentación de Neto.

Algo sí ha cambiado. La semana pasada aseguró que «sabemos que Neymar se quiere ir del PSG y que el PSG no quiere que se vaya». Esa afirmación ha cambiado en un cincuenta por ciento, puesto que este pasado lunes el director deportivo del club francés, Leonardo, abrió un poco más la puerta de salida. «Neymar puede dejar el PSG si hay una oferta que nos convenga a todos. Pero a día de hoy no sabemos si alguien le quiere comprar ni a qué precio. Todo esto no se hace en un día, eso seguro», reconoció tras desvelar que el futbolista les había comunicado su deseo de abandonar París. «No hemos recibido ninguna oferta del Barcelona, pero hemos tenido, eso es verdad, contactos superficiales», añadía.

Es decir, que el Barcelona le quiere fichar, que el brasileño se quiere ir y que el PSG está abierto a un traspaso pero no quiere perder dinero tras desembolsar hace dos años 222 millones de euros. Pero hay que ir con pies de plomo para no enfadar al jeque, que antepone el orgullo al dinero avalado por los petrodólares de Qatar. Aunque a Al-Khelaifi se le agotó la paciencia por el comportamiento del jugador y ahora le quiera sancionar por no presentarse al entrenamiento del lunes, tampoco está dispuesto a dejarle salir a cualquier precio. Y tampoco está por la labor de negociar con Bartomeu ni de aceptar jugadores a cambio por mucho que le guste Dembélé y Coutinho.

El Barcelona, mientras espera en la sobra, le ha trasladado todo el protagonismo y la responsabilidad a Neymar, del que espera que fuerce su salida del PSG. Aconsejándole que no se declare en rebeldía, mantiene en vigor el acuerdo alcanzado con el futbolista y su padre si regresa al Camp Nou. La próxima semana está previsto que Neymar vuelva a París, donde tratará de convencer al PSG de que facilite su salida. En Francia, los socios son mayoritariamente favorables a su marcha.