Lopetegui se lamenta durante el clásico del Camp Nou
Lopetegui se lamenta durante el clásico del Camp Nou - EFE

Barcelona-Real MadridDel VAR al bochorno en el Camp Nou

Se usó el videoarbitraje en el primer y último clásico de Lopetegui, que deja al Madrid más cerca del descenso que del líder

MadridActualizado:

De la peor manera posible, y ya era difícil escacharrar aún más la situación, el Real Madrid dio carpetazo, por fin, a la era Lopetegui, que ya empezó torcida por aquel jaleo bochornoso a dos días del inicio del Mundial y que finaliza con una derrota penosa en el clásico. Puestos a morir, mejor en una plaza de primera, pero lo cierto es que el conjunto blanco, como su técnico, dio lástima en el Camp Nou, un equipo a la deriva al que ni siquiera le salvó la grandeza de su escudo. Incluso lo manchó en un ejercicio impropio de fútbol, superado de principio a fin, salvo unos minutitos del segundo acto, por un Barcelona que ni siquiera se acordó de Leo Messi. En el clásico más atípico de la década, hasta el VAR le dio la espalda a un Madrid menor y al que le durará el luto unas cuantas semanas. Triste adiós al el exseleccionador.

Alba, mensaje a Luis Enrique

Mencionada ya la ausencia de Messi, el Barça, que tampoco ahora mismo es nada del otro mundo, se gustó con la pelota, reconocible y tan convincente como el pasado miércoles ante el Inter. Funciona también sin su estrella y asumió galones Jordi Alba, descomunal por esa autopista sin peajes de la banda izquierda. Bale y Nacho parecían críos desesperados detrás del azulgrana (en realidad, ni intentaron seguirle, sangrante la pasividad del galés en todos los sentidos), al que le sobran motivos para estar en la selección. No está España como para permitirse el lujo de descartar a los mejores, y si Luis Enrique (no fue al campo) no quiere a Alba debería explicar un poquito mejor su decisión. Desde el plano de vista deportivo, cuesta mucho entenderla.

Lopetegui, sin alma

De salida, el Madrid quedó retratado porque jamás se creyó el partido. El primer tiempo fue inexplicable y es de justicia señalar tanto al banquillo como a los jugadores. A Lopetegui se le debe achacar la falta de confianza, lo poco que transmite mascando chicle desde la banda, y a los jugadores se les debe cuestionar, que es peor, la actitud, sonrojante en muchos casos. Solo un arreón en la primera media hora de la reanudación dignificó la historia de esa camiseta, e incluso estuvo cerca el empate con un remate al palo de Modric y un cabezazo de Benzema. Pero ni siquiera ahora funciona la mística de un club al que, en otros tiempos, le sonreía la fortuna y le movía el amor propio.

Penalti de VAR

Lo cierto es que al Madrid le salió todo fatal, un esperpento. Incluso el VAR le castigó con un penalti que Sánchez Martínez no consideró en vivo, pero al que le recomendaron, desde Las Rozas (Hernández Hernández era el árbitro del VAR), que acudiera a la televisión para visualizar con detalle la imagen. Y ahí sí, sin dudar admitió que Varane, estrepitoso ante el Levante y también ayer, derribó a Luis Suárez dentro del área. Pena máxima y gol del uruguayo, que firmó un triplete estupendo. De todos modos, el VAR no sirve para que termine la polémica, pues los madridistas reclaman penalti de Busquets a Isco (ni se consultó) y expulsión del mismo Suárez después de un pisotón sobre Nacho. El colegiado, en este caso, consideró que había falta, pero únicamente mostró la amarilla al delantero azulgrana.

Marcelo, otra vez lesionado

En el suma y sigue, y ya con el Barça dominando 3-1, se lesionó Marcelo, algo que deja de ser noticia. El brasileño, más delantero que defensa en estos tiempos –ha marcado tres de los últimos cuatro goles del Madrid–, cayó en el 80 en una jugada clásica. Dio un taconazo y al segundo se llevó la mano a la parte posterior del muslo, cornada seria. El pasado martes, contra el Viktoria, se retiró con un problema en el tobillo, y acude con demasiada frecuencia a la enfermería. Su inicio de curso, pésimo, es el fiel reflejo del estado del Madrid, del que cuesta salvar a alguien. Lopetegui, que ya en el descanso pasó a defensa de tres, dio entrada a Mariano por Marcelo, apuesta a la desesperada, y se consumó la sangría. Ni Ramos, ni Kroos, ni Casemiro, ni Modric, ni Bale ni nadie se acerca a su mejor nivel, y así, claro, es imposible.

Cinco jornadas sin ganar

El Madrid es noveno (superado por equipos como el Espanyol, Alavés, Valladolid, Levante y Getafe) después de cinco jornadas sin ganar, unos guarismos intolerables que le dejan a siete puntos del líder y a solo seis del descenso. Pocas veces un entrenador ha presentado números tan pobres y Lopetegui se irá con cuatro victorias, tres empates y cuatro derrotas en Liga. También perdió la Supercopa de Europa ante el Atlético y en la Champions sumó dos triunfos (Roma y Viktoria) y un patinazo (Moscú). Colorín, colorado...