Messi y Otamendi celebran con Lautaro su gol ante Venezuela
Messi y Otamendi celebran con Lautaro su gol ante Venezuela - AFP
Copa América

Brasil y Argentina se citan en un superclásico en semifinales

La canarinha venció en los penaltis a Paraguay tras el empate final (0-0) y Argentina dorrotó a Venezuela (0-2)

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El Superclásico de las Américas está servido. La victoria de Brasil sobre Paraguay en los penaltis y la de Argentina ante Venezuela determinan una semifinal con aroma a final. El mítico estadio de Maracaná celebró la clasificación de Leo Messi para el penúltimo partido de Argentina en el torneo, una Copa América que el jugador del Barcelona quiere levantar para suavizar las dolorosas derrotas con el equipo azulgrana en la Champions League o en la última Copa del Rey.

No estaba dispuesta a sufrir Argentina. Al menos no tanto como lo ha hecho en la fase de grupos, donde levantó más dudas que certezas. Diez minutos bastaron para que la albiceleste se adelantara en el marcador y presentara su candidatura a una Copa América que no gana desde 1993. Desde entonces ha disputado cuatro finales (2004, 2007, 2015 y 2016) pero no ha logrado ganar ninguna para depresión de Leo Messi, capaz de coleccionar todos los títulos posibles con el Barcelona pero incapaz de llevar a Argentina a lo más alto del podio en torneos internacionales. Lautaro Martínez cazaba un balón dentro del área para desviarlo de tacón y batir a Fariñez. En diez escasos minutos, la albiceleste se sacudía toda la presión acumulada estas últimas semanas. La derrota ante Colombia y el empate ante Paraguay se difuminaban para dejar paso a la esperanza y soñar con alcanzar una nueva semifinal.

No sufrió en exceso y supo administrar los tiempos. Messi no apareció demasiado pero tampoco le necesitaban sus compañeros. Encogía el corazón de la vinotinto cada vez que se colocaba el balón en el pasto para lanzar una falta pero no era determinante. Los números favorecían a los de Scaloni, con más disparos a puerta que los venezolanos pero la dureza del juego no permitías grandes florituras. Cada dos minutos se paraba el juego por la dureza que el colombiano Wilmar Roldán trataba de erradicar. Y de hecho, el colegiado mostró tres amarillas (Rincón, Herrera y Lautaro) en los primeros quince minutos de partido.

Tras la reanudación, Venezuela se aferró al dicho aquel que dice que de perdidos al río y se volcó sobre la portería que defendía Armani. Ganaba la vinotinto por las bandas y disfrutaba de sus mejores momentos del partido. Coincidía este momento de zozobra de la albiceleste con una decisión controvertida de Scaloni, que decidió sentar a su goleador, Lautaro Martínez, par dar entrada a Di Maria, un futbolista que en su participación en el primer encuentro ante Colombia generó más dudas que certezas. Pudo empatar Hernández en un mano a mano con Armani (min. 70) que el portero de River Plate desbarató. Sirvió el susto para despertar a Argentina, que dio la puntilla para certificar su pase a las semifinales. Un disparo duro y seco del Kun Agüero desde la frontal no fue atajado por Faríñez, la pelota quedó muerta a un par de metros del portero de Venezuela y Lo Celso, que había entrado seis minutos antes, fue más rápido. Anotó el segundo gol y certificó el adiós de la vinotinto y el esperado superclásico de las Américas , que se disputará el próximo miércoles. Una nueva oportunidad para Leo Messi de conseguir un título con Argentina antes de retirarse.