El Wanda Metropolitano reunió a más de 60.000 espectadores para ver el Atlético-Barcelona de la Liga Iberdrola
El Wanda Metropolitano reunió a más de 60.000 espectadores para ver el Atlético-Barcelona de la Liga Iberdrola - EFE
Fútbol

El cisma que amenaza al fútbol femenino

Con la Liga Iberdrola en apogeo, Federación y Clubes chocan por los derechos televisivos

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Mientras en el césped se consagra el fenómeno fútbol como una fiesta para aprender y concienciar, con más de 60.000 personas llenando el Wanda Metropolitano, y 330.000 pegados a la televisión, en los despachos se libra un partido sin árbitro. A un lado, la Asociación de Clubes de Fútbol Femenino, impulsores desde 2015 de este balompié que se reúne bajo el nombre y amparo como patrocinador de Iberdrola. Al otro, la Real Federación Española de Fútbol, que pretende un nuevo modelo competitivo para la próxima temporada con dos divisiones: «Élite» (16 equipos) y «Promesas» (32). Este lunes se reúnen para intentar acercar posturas.

La ACFF, que acoge a catorce equipos de Primera (menos Athletic y Barcelona) y setenta de Segunda, admitió su sorpresa ante la creación de esta nueva liga, pues, indican, en febrero ambas partes se reunieron para hablar sobre el curso 2019-20 y no se habló de este proyecto, que tildan de «precipitado» e «improvisado». Por el momento, no aceptan la propuesta. «No tiene ningún recorrido si 14 de los 16 equipos de Primera te dicen que no participarán. No se entiende cambiar un modelo que funciona, por el que nos preguntan desde otros países, y que trastocaría los planes de muchos equipos para el próximo año», señala Rubén Alcaine, presidente de la ACFF.

La Federación, que envió cartas a los clubes para adherirse al nuevo proyecto en el plazo de dos semanas y con la advertencia de que solo en esta se podrá incurrir en competiciones europeas, los ha citado este lunes. Pretenden explicar al detalle cómo serán las divisiones «Élite» y «Promesas» y demostrar que el proyecto, como recalcan, no pretende destruir nada sino impulsarlo y favorecer el desarrollo de las futbolistas con sueldos mínimos y mejoras profesionales. Según fuentes internas, han hablado con los equipos de Segunda y recibido un apoyo mayoritario. Además de contar con el voto de Athletic y Barcelona.

La titularidad de la imagen

Pero el desencuentro no es de tipo organizativo, sino económico: los derechos televisivos. En esta nueva liga que pretende la Federación, el organismo que dirige Luis Rubiales pasaría a tener el control absoluto de la competición y de los derechos audiovisuales, y pagaría una parte correspondiente a los clubes. La Asociación no lo entiende así, ni lo acepta. Señala que el ente federativo es «dueño» de la competición, no lo quieren de otra manera, pero no así de la imagen, que en el actual modelo recae en los equipos. Con esa idea han trabajado hasta llegar a un acuerdo con Mediapro de nueve millones de euros para retransmitir los partidos de los tres próximos cursos. Y de esto espera la ACFF que se hable también el lunes.

Mientras, en el aire, el futuro y el presente del fútbol femenino, pues el convenio colectivo queda supeditado a que ambas partes lleguen a un puerto común: el desarrollo de un deporte que llena estadios y mueve conciencias.