Franz Beckenbauer
Franz Beckenbauer - EFE
FÚTBOL

La corrupción en la FIFA salpica a Beckenbahuer

El mítico exjugador alemán deberá pagar 6.400 euros por obstruir la investigación de los Mundiales de 2018 y 2022

Berlín Actualizado: Guardar
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El actual presidente honorario del Bayern Múnich, Franz Beckenbauer –junto a Pelé, Cruyff y Maradona, probablemente uno de los mejores jugadores del siglo XX–, ha sido sancionado por el Comité de Ética de la FIFA con una advertencia y una multa de 7.000 francos suizos (6.339 euros) por haber obstruido una investigación de ese mismo departamento de la organización: «En el presente caso, el señor Beckenbauer no cooperó con una investigación del Comité de Ética relacionada con las candidaturas para los Mundiales de 2018 y 2022, a pesar de las reiteradas peticiones por su ayuda», ha indicado el Comité en una nota. El exentrenador y exfutbolista del Bayern «no se comportó de acuerdo con las normas de conducta aplicables a los funcionarios de fútbol en el contexto de las investigaciones, violando así el artículo 13 del Código Ético de la FIFA (FCE)», reza la comunicación.

Presidido por Jack Kairko, el Comité ha tomado la determinación tras las investigaciones realizadas por la jefa de investigación, Vanessa Allard, miembro de la cámara indagatoria del Comité de Ética, que detalla: la falta de cooperación «incluye solicitudes de información durante una entrevista personal y respuestas a preguntas escritas presentadas tanto en inglés como en alemán». Además, el organismo encontró al dirigente alemán culpable de violar el artículo 18 (deber de información, la cooperación y la presentación de informes) y el 42 (obligación general de colaborar) en las investigaciones acerca de los procesos de licitación de las candidaturas para la Copa del Mundo de Rusia 2018 y de Qatar 2022

Visto que posteriormente, la leyenda del fútbol alemán sí decidió cooperar, la FIFA ha decidido que el incidente quede solamente en una sanción y no en suspensión de 90 días como se había propuesto antes de su colaboración. El Comité ha aclarado además que en el presente caso no ha analizado los asuntos relacionados con la adjudicación del Mundial de Fútbol 2006: la presunta existencia de una caja negra que habría comprado votos para que la Federación Alemana de Fútbol se hiciese con el Mundial. El epicentro de este problema son 6,7 millones de euros que según Beckenbauer –organizador de la Copa 2006– fueron pagados a la Comisión de Finanzas de la FIFA antes de la votación que eligió Alemania como organizador del Mundial.