Luis Enrique da instrucciones ayer a Rodrigo en el entrenamiento de España
Luis Enrique da instrucciones ayer a Rodrigo en el entrenamiento de España - AFP
Eurocopa 2020 | Fase de clasificación

España y el eterno examen de las áreas

La selección empieza en Mestalla un viaje con la obligación de recuperar la ilusión. De Gea sigue bajo la lupa y los delanteros tampoco se libran del debate

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Estrenada la primavera, tiempo acorde a estas fechas en Valencia, la selección pone en marcha esta extraña fase de clasificación para la Eurocopa de 2020, que en realidad no queda tan lejos. De aquí a noviembre, a España solo le quedan partidos con puntos en juego, diez citas para certificar algo que siempre se da por sentado. Porque nadie cree que este equipo, por mucho cambio que haya, reducido su valor por una cuestión evidente, vaya a quedarse fuera del próximo gran torneo, que ya de por sí se las trae ya que no tendrá una sede fija y visitará hasta 12 países. España, pues, se examina en Mestalla ante Noruega con la obligación de no mancharse y, de paso, de resolver algún asunto pendiente como el de las áreas. De Gea necesita demostrar que es el portero venerado en Manchester, mientras que los delanteros, liderados por Rodrigo Moreno, tratarán de remediar el debate eterno del gol. No es poca cosa.

(Luis Enrique: «Hay que crear una nueva selección)

El ruido que genera la portería de España apenas inquieta al vestuario, pues, desde dentro, nunca se ha puesto en duda la titularidad de De Gea. Ayer, en la sesión a puerta abierta de Mestalla (no se va a llenar el campo esta noche), el guardameta bromeaba tranquilamente con José Manuel Ochotorena (preparador de porteros) con la complicidad de Kepa Arrizabalaga, teóricamente su enemigo para el puesto y con quien mantiene una relación muy cordial. Sin embargo, es una rivalidad casi ficticia porque Luis Enrique, así lo manifestó en su bautismo, tiene clarísimo quién es el dueño de la cueva.

La última noche de De Gea con el combinado nacional fue mala, incluso peor. Perdió España en Croacia y el madrileño (aunque creció en Illescas) sale en las fotos, sin olvidar que también la defensa quedó retratada. El caso es que la seguridad que transmite en Old Trafford se esfuma cuando llega a Las Rozas, y eso que ya suma 38 internacionalidades, el cuarto de los 23 que ha citado Luis Enrique para estos dos partidos (le superan Sergio Ramos, Sergio Busquets y Jordi Alba). En todas esas tardes, De Gea ha intercalado buenas intervenciones con algún que otro patinazo, muy marcado después de un Mundial en el que todos los tiros a puerta, menos uno, fueron gol del rival. En cambio, con el Manchester United van ya 100 encuentros con la portería a cero de los 267 que ha disputado, ídolo para una afición que no regala piropos.

Luces y sombras

Esta clasificación para la Euro 2020, que tiene más miga de lo que se puede imaginar porque el equipo no parece tan arrebatador como antes, sirve como reválida para el meta. Camino a Francia 2016, el titular era todavía Casillas y De Gea únicamente disputo tres encuentros de esa fase, imbatido ante Luxemburgo, Macedonia y Ucrania. Precisamente en Kiev, cuando España ya había sellado su billete, realizó el mejor partido como internacional con un estupendo repertorio de paradas, más de una decena. Sin embargo, abundan más los disgustos, aunque Luis Enrique no parece inquietarse. De hecho, los tres porteros siempre han sido los mismos en esta nueva era. «Tengo plena confianza en todos ellos. El tiempo dirá si esta confianza era merecida, si acerté o si me equivoqué», resumió ayer sin querer pisar ningún charco. Lo que está claro es que De Gea es su hombre.

Mirando al área opuesta, ahí sigue el asunto del «9», tertulia que ha dado para mucho porque van saliendo delanteros sin que nadie se haga responsable del gol que se perdió con David Villa. Ahora, Rodrigo Moreno es el delantero centro titular, siendo el único futbolista que ha estado en los seis encuentros con Luis Enrique al frente de la nave. Sin embargo, el valencianista empezó muy bien, marcando a Inglaterra y a Croacia, pero se quedó ahí. Inevitablemente, se le examina con lupa porque al fútbol se gana con goles, claro. «Todos estamos expuestos a una opinión general de los periodistas y de los aficionados y más con España. Es algo que forma parte de nuestra vida. El delantero puede ser que tenga mayor grado de responsabilidad porque todos venimos ver goles. Pero no me siento con un peso especial respecto a eso, lo veo como algo normal», añade Rodrigo, uno de los tres valencianistas que ayer emocionó a los miles de aficionados que acudieron a la sesión vespertina en Mestalla.

En esas anda Luis Enrique, al que no le acaba de gustar que le pongan etiquetas a su equipo y le recuerden todos los cambios. «No tengo ninguna premura ni prisa en dar con la tecla, me encantaría tener 23 fijos y un once claro. Y menos viniendo de tres competiciones en la que no hemos estado ni cerca del objetivo. Ahora buscamos un relevo generacional o llámalo como quieras, pero eso necesita tiempo. Hay que crear una nueva selección».