Copa América 2019

Messi y Argentina vuelven a estrellarse

El combinado del astro del Barcelona cayó por 0-2 ante Colombia en su estreno en la Copa América

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Los cartuchos para que Leo Messi levante un título de envergadura con su selección comienzan a agotarse. Y no es porque su derrota ante Colombia (0-2) le deje sin opciones de pasar la fase de grupos de la Copa América, que aún las tiene, sino porque los goles en contra llegaron en los mejores momentos de su equipo. Impotencia en su máxima expresión. Argentina cayó en su estreno, un partido en el que llevarse los tres puntos significa mucho más que empezar con buen pie.

El primer tiempo no dio pie al optimismo para los hombres de Scaloni, y mucho menos para su afición. El centro del campo y el ya característico planteamiento rocoso de Carlos Queiroz anuló por completo las intentonas de los rivales y de Messi. Y cuando la defensa cafetera cedía, allí estuvo Ospina, siempre seguro y dejando acciones de gran mérito.

La cara opuesta al desasosiego argentino fue la felicidad colombiana. Con el triunfo en el estadio Arena Fonte Nova, rebosante de camisetas amarillas, el cuadro dirigido por Queiroz puso fin a un calvario de 12 años sin años sin ganar a Argentina. El éxito se fraguó en las botas de James Rodríguez, líder y timón indiscutible. Su zurda asistió a Roger Martínez, que en su séptima participación con Colombia anotó un gran gol que a buen seguro nunca olvidará.

Un tanto doloroso, pues Argentina lo hizo todo para abrir el marcador. La sentencia llegó cuando Falcao, eterno capitán que ve sus mejores años de fútbol llegar a su fin, dejó paso a diez minutos del final a Duván Zapata, uno de los delanteros que cautivó a Italia durante el pasado curso con sus 23 dianas. El atacante, propiedad de la Sampdoria, demostró que es capaz de dar relevo al Tigre. Tan solo cinco minutos después de entrar al campo sentenció el encuentro tras una jugada que inició él mismo en el centro del campo. Imparable para los defensas argentinos gracias a su 1,90 de estatura y su contundente poderío físico.

La cara de Messi lo decía todo en el pitido final. Nada más sonar el silbato todas las cámaras le buscaban. El capitán se despojó de su brazalete y se en el centro del campo sin a penas mediar palabra, desconcertado y con cara de no saber qué hacer para ganar un partido con su cuadro nacional, similar a los escenarios de Anfield y Roma. Unas sensaciones que plasmó más tarde ante los medios de comunicación. «Nos va a llevar un tiempito asimilar esta derrota y aceptarla. Tenemos que pensar en levantarnos rápido. Aún quedan muchas posibilidades de clasificarnos», aseguró el «diez».

No todo está perdido para el astro del Barcelona, y más cuando los siguientes partidos se la juega contra rivales, a priori, asequibles, como son Paraguay y Qatar. Sin embargo, el choque ante Colombia fue un fiel reflejo de lo que Messi vive cada vez que se enfunda la elástica albiceleste y que parece no tener: un suplicio.