Las plusmarcas de Pelé

El año en el que Pelé no descansó

Se cumplen 60 años de un récord mundial. En 1959, el astro disputó 103 partidos y marcó 127 goles. Siete jugadores que se midieron a él relatan cómo era Pelé y cómo intentaron frenarle

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Simpático, risueño, cercano, de verbo fácil, su ascendencia humilde le permite relacionarse con todo el mundo, desde presidentes de gobierno a niños de las favelas, con la misma sonrisa franca que muestra unos dientes de marfil incólumes. Es el único futbolista que ha ganado tres Mundiales. Para muchos es el mejor jugador de todos los tiempos. Otros consideran que Di Stéfano fue el número uno. Lo que nadie discute es que Edson Arantes do Nascimento, Pelé en el mentidero popular, es la estrella de los récords.

Se cumplen 60 años de un récord jamás alcanzado. En 1959, el astro brasileño jugó 103 partidos y marcó 127 goles

Querido por el pueblo brasileño, «el ídolo de los pobres» marcó 1.284 goles en 1.366 encuentros. Hace sesenta años estableció dos plusmarcas para la eternidad. En 1959 disputó 103 partidos, un promedio de uno cada tres días, en los que anotó 127 tantos. La causa fue que, tras conquistar el Mundial de Suecia con 17 años, a los 18 debía hacer la mili. Y todos se aprovecharon del joven astro. Edson tuvo que competir con el Santos, con la selección brasileña, con el equipo de su cuartel y con el equipo del nacional del ejército. El muchacho acaparó otros hitos: jugó nueve veces dos partidos en menos de 24 horas y en una ocasión disputó tres encuentros en menos de 48.

103 partidos en 1959: jugó en nueve ocasiones dos encuentros en menos de 24 horas; en esos 103 partidos marcó 127 goles con el Santos, con Brasil y con los equipos militares

Muchos consideran que aquel desgaste constante, que duró varios años, acortó su carrera al más alto nivel. Las lesiones le impidieron brillar en el Mundial de Chile 62 y las patadas le destrozaron en el Mundial de Inglaterra 66. ABC ha dialogado con siete futbolistas que se enfrentaron a él para valorar quién era Pelé como rival.

Adelardo y Santamaría: «Hacía la pared contigo»

«Me enfrenté a él como defensa jugando primero en el Sao Bento y después en el Palmeiras, tuve que marcarle y no soy de dar patadas, era un jugador técnico, y digo que Pelé es el máximo futbolista de la historia». Quien habla con rotundidad es Luiz Pereira, gran líbero del Atlético desde 1975 a 1980. «Le conocí bien, hablé muchas veces con él, era muy sencillo. Brasil fue más conocida en el fútbol gracias a Pelé y al triunfo en el Mundial de Suecia». La incógnita es si Pelé pagó después esos desgastes, como los 103 encuentros disputados en el 59. «No creo, porque era un chaval y con esa edad puedes con todo. En Brasil era normal disputar 80 partidos por temporada».

Luiz Pereira, exjugador de Palmeiras y Atlético: «Le tuve que marcar; es el mejor jugador de la historia y una persona sencilla»

Antonio Ruiz, pura potencia como centrocampista, tuvo que frenar a Pelé cuando jugó contra el Real Madrid en el homenaje a Miguel Muñoz. Es sincero: «Era un jugador fabuloso, de mucha técnica. Cuando vi a la velocidad que se movía con el balón le tuve que dar dos meneos para intentar pararle. Aquel día no brilló con las dos galletas que le propiné, la verdad».

Amancio, exjugador del Real Madrid: «El más grande junto a Alfredo, un goleador, hábil, veloz y franco en el trato»

Adelardo vivió el Mundial de Chile 1962 con España, donde Brasil nos ganó con polémica por 1-2 al remontar un gol del extremeño. Posteriormente, Adelardo se midió a Pelé en el duelo Atlético-Brasil organizado en 1966, que acabó 3-5, con tres tantos de la perla negra: «Era un atleta, un jugador fortísimo. Para mí es uno de los cinco grandes de la historia, junto a Garrincha, Di Stéfano, Maradona y Messi. Pelé medía como yo, 1,73, pero tenía un salto magnífico para rematar de cabeza. Pegaba a la pelota con la derecha y con la izquierda, rendía en el centro del campo y de media punta, y también defendía. Le vi jugar mucho y era completísimo».

Antonio Ruiz, exjugador del Real Madrid: «Vi su rapidez y le frené con dos meneos, dos galletas, aquel día no brilló, no»

Adelardo comparte con José Emilio Santamaría una experiencia única: «Pelé era listo como un demonio. Cuando tenía enfrente a dos rivales y no veía salida, hacía la pared contra ti, tiraba el balón para que tocara en un contrario y así podía continuar la jugada mientras todos se quedaban sorprendidos». Santamaría, que conoció bien al brasileño, analiza esa plusmarca brutal de 103 encuentros en un año: «Jugué contra él, era la figura tras ganar el Mundial de Suecia. Disputar 103 partidos era un desgaste enorme, pues no había tiempo de recuperación y entonces no existían ni los médicos, ni los fisioterapeutas, ni las posibilidades que hoy aportan los equipos para cuidar al futbolista».

Amancio también conoció al astro de Minas Gerais. Recuerda especialmente cuando se vio las caras con él en un enfrentamiento entre Brasil y el equipo FIFA, que eligió al gallego para la ocasión, y Brasil: «Me traté con él, charlábamos y era muy franco. Ha sido el más grande, junto a Alfredo (Di Stéfano). Era un goleador, muy rápido, hábil. No corría mucho, sino que lo hacía cuando era necesario y entonces era muy veloz en sus movimientos».

Adelardo, ex jugador del Atlético: «Un atleta, todo lo hacía bien; remataba bien con ambas piernas y de cabeza»

Vicente Miera también tuvo como adversario al ídolo brasileño y le trató personalmente. Para el cántabro fue uno de los mejores de la historia, porque él compartió fútbol con los otros tres mejores: «Pelé era fantástico, pero yo jugué con Di Stéfano, Gento y Puskas, que fueron grandísimos en el Real Madrid de la leyenda. Hablar con Pelé era hablar con uno más, te sentías cómodo a su lado. Era una persona increíble, sencilla, agradable, como lo son todos los grandes futbolistas. Siempre jugaba bien, era distinto. Tenía tanta calidad que le sobraba. Era la atracción en todos los sitios a los que acudía. Dejó huella. Me gustaba más verle fuera del campo que dentro como enemigo (risas). Yo tuve el honor de enfrentarme a él y de jugar al lado de Di Stéfano, Gento y Puskas».

Santillana, exjugador del Real Madrid: «Era mi ídolo, el más completo, y su remate de cabeza era descomunal»

A Carlos Alonso, Santillana, le habría gustado jugar contra Pelé, por una verdad muy simple: «Era mí ídolo cuando yo quería ser futbolista. Para mí ha sido el jugador más completo, no digo el mejor, pero sí era un delantero que lo tenía todo. Era técnico, disparaba muy bien con la derecha y con la izquierda». Santillana destaca una especialidad en la que él era un maestro: «Pelé era un portento en el remate de cabeza, imprimía al balón una potencia descomunal».

Santamaría, exjugador del Real Madrid: «Pelé tenía mucha inventiva, cuando no veía salida hacía la pared con el contrario»

La estrella brasileña ganó el tercer Mundial en 1970, el disputado en México, coronado como «el rey». En 1971 dejó la selección brasileña, después de 107 partidos y 95 goles, en un encuentro disputado ante Yugoslavia en Maracaná, con doscientas mil personas aclamándole. En el 74 abandonó el Santos, después de tres años de gira por el planeta. Militó finalmente dos años en el Cosmos de Nueva York.

Vicente Miera, exjugador del Real Madrid: «Era distinto, tenía tanta calidad que le sobraba»

Edson Arantes se retiró en 1977, a los 37 años. Fue una estrella que trabajó como un obrero del fútbol, para satisfacer a los aficionados, sin decir nunca «no» a un partido.