Kepa, ante Suecia - AFP / Vídeo: Agencia Atlas

Selección españolaKepa, un relevo simbólico

Luis Enrique hace evolucionar a España. Tras incorporar a Parejo, Fabián y Oyarzabal, el vizcaíno se hace con la puerta

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La titularidad de Kepa Arrizabalaga, repetida ante el rival más difícil del grupo, confirma el relevo en la portería de la selección. No deja de evolucionar la España de Luis Enrique. Ha encontrado un timón en Parejo y a la aparición de Fabián u Oyarzabal añade un cambio con algo de simbólico.

David De Gea ganó el puesto en 2016, pero salió muy criticado del Mundial de Rusia, que terminó virgen de paradas. En el fútbol de clubes luchaba por ser el mejor del mundo. Se trató de explicar esta extraña disonancia: era excelente atajando y no tan bueno con los pies, aquello que en teoría le exigía la selección. Pero este año su rendimiento se resintió también en el Manchester United. Se le han visto fallos groseros que coincidían con un final de temporada estupendo de Kepa en el Chelsea, afianzado después del incidente con Sarri. Después ganar la Europa League, conquista la titularidad con España.

En De Gea se personalizó una crítica que quizás debió ser generacional. Los llamados a asumir el liderazgo de esta España pos-Lopetegui han ido fallando. No hay quien sustituya de momento a Isco y Asensio, pero De Gea encuentra en Kepa a un rival pujante.

Buffon decía que el guardameta mete goles de niño y cuando crece se hace tonto y acaba de portero. En el caso de Kepa no lo parece. Es muy hábil con los pies y esto se apreció bien cuando Suecia presionó. El primer balón lo jugó mal, enviando un pase fallido a Carvajal. Se le vio nervioso sólo un instante; el siguiente que le llegó, en el área pequeña y presionado de cerca, lo jugó de primeras con diligencia.

No tuvo más trabajo en la primera parte. Pases insustanciales que tramitó bien. La sensación, sin embargo, era de seguridad. No se vio que España perdiera con él colocación ni aplomo. Tampoco es un portero que modifique el tipo que España había adquirido ya con De Gea. Es un «meta» moderno y hecho al primer nivel que participa de la fluidez del «estilo».

En la segunda mitad volvió a hacer las veces de central adicional con un excelente juego de pies y en el 60 paró bien el primer y último tiro de Suecia, más bien sencillo.

La ausencia de Luis Enrique hace que no podamos conocer su opinión sobre este relevo en la portería. Sus auxiliares dijeron que no era definitivo, pero el mensaje no llega de igual forma, con la misma contundencia.

Queja y gesticulación

La ausencia del seleccionador la va compensando su cuerpo técnico. Es apreciable cómo Robert Moreno da las instrucciones y además realiza en la banda la gesticulación que esperamos de un primer entrenador. Alguien tiene que quejarse o hacer ademanes de frustración junto al cuarto árbitro. Es una función más del míster.

Honra a la Federación colaborar a que Luis Enrique, gran entrenador, pueda seguir desarrollando su buen trabajo, como también hay que agradecer a ese amplio y dominante sector opinativo que consideraba que Lopetegui no podía hacer compatible la selección con su condición de futuro entrenador del Madrid, que haya relajado sus exigencias.