Luis Enrique, en Las Rozas
Luis Enrique, en Las Rozas - Ignacio Gil

Selección españolaRevolución para asumir la realidad de España

Ante el adiós de las últimas estrellas de la selección, Luis Enrique da un giro con once caras nuevas. Ya no están diez del Mundial de Rusia, entre ellos Alba y Koke

MadridActualizado:

Huele a otra cosa en Las Rozas, empeñados desde la Federación Española en darle una vuelta de tuerca al fútbol y a sus circunstancias, con anuncios acordes a estos tiempos y exprimiendo al máximo las redes sociales y los medios de comunicación oficiales de la entidad. No hubo lista de Luis Enrique como tal, no al menos como se conocía hasta la fecha, y a cambio se innovó con un vídeo en el que el entrenador, en su despacho –ha pedido que se tiren paredes para que sea un espacio diáfano y puede trabajar cara a cara junto a su gente–, desvelaba los 24 elegidos en su primera convocatoria. Los iba apuntando de memoria en la pizarra, con naturalidad y hasta con alguna que otra broma –desde la Federación dicen que siempre está con chistes y bromas, nada que ver con lo que transmite cuando se le cruza un micrófono o le plantan una cámara delante– al tiempo que recordaba la dificultad para llevar a cabo esa criba.

Ha barajado 73 nombres y se ha quedado en eso, en 24, nombres llamativos en muchos casos y que sirven para entender la cruda realidad de España. A medida que se jubilan las piezas básicas de esa selección campeona, irrepetible y estupenda, llegan otros futbolistas con menos talento y sin tanta experiencia. Es lo que hay, y de los 23 que estuvieron en el estrepitoso Mundial de Rusia siguen 13, una revolución por mucho que se le intente quitar la erre a esa palabra para hablar de evolución, que suena menos agresiva y su mensaje es menos traumático.

Por partes. España es, ahora mismo, lo que es, un conjunto que ha fallado en las tres últimas grandes competiciones y que ha negociado con más nostalgia que oficio el apagón de sus estrellas. De ese equipo campeón que escribió su primer capítulo dorado en 2008 ya solo quedan Sergio Ramos y Raúl Albiol, uno de los que vuelve, aunque se hablará de las altas unas cuantas líneas más adelante. En el Mundial de Sudáfrica, además de los dos mencionados, estuvo también Sergio Busquets, al que se le presupone un rol destacado ya que pasa a ser el segundo capitán. El resto de los elegidos por Luis Enrique componen una mezcla extraña, aunque insiste en que simplemente es la primera, así que se adivinan más sorpresas en el futuro.

Alba y Koke

De momento, las más destacadas están en las ausencias. Se fue Piqué, algo ya sabido desde hace tiempo, se fue Iniesta y se sumó a esa diáspora David Silva. No iban a estar en la convocatoria de Luis Enrique, no hubo noticia en ello, pero se dispararon los murmullos cuando el personal se percató de que Jordi Alba y Koke no estarán para los duelos ante Inglaterra (8 de septiembre en Londres) y Croacia (11 del mismo mes, en Elche), ambos pertenecientes a la Liga de las Naciones.

De Alba se podía intuir algo porque no mantiene una relación óptima con el seleccionador, rencillas que arrastran de cuando ambos estaban en el Barcelona, y Luis Enrique respondió sin responder cuando le sugirieron si esa ausencia tenía que ver con algún problema personal. «Muy buena pregunta», introdujo, implícito el «sí» en ese capotazo. «Pero voy a hablar de los 24 jugadores que he convocado. Ya adelanté que va a haber sorpresas y en el futuro habrá mas. No tengo nada que decir positivo ni negativo de los que no están». Esta segunda parte de su respuesta también vale para explicar el descarte de Koke, mucho más llamativo porque era un futbolista básico en los últimos años y llamado a ser uno de los líderes. De los mundialistas, también se caen Reina, Odriozola, Monreal, Lucas Vázquez y Iago Aspas, especialmente remarcable la salida del punta gallego del Celta.

Habrá, pues, que acostumbrarse a la nueva España, con once caras nuevas para darle aire fresco al vestuario. Ante las urgencias en el eje de la defensa, regresan viejos conocidos como Albiol, dicho está, Sergi Roberto –a Luis Enrique le apasiona por su polivalencia– y Álvaro Morata. También vuelven Íñigo Martínez, que no juega desde mayo, Marcos Alonso, Rodri y Suso. Y habrá cuatro que no han debutado: Diego Llorente –lesionado para varios meses al romperse el peroné, pero que acudirá a la concentración para «escuchar las charlas»–, Pau López, Gayá y el madridista Ceballos. Por cierto, un dato llamativo de la elección: hay seis jugadores del Real Madrid y solo dos del Barcelona, curioso.

Y toca ya analizar los mensajes que envió el técnico, menos alegre y amistoso que en su presentación, pero correctísimo en cualquier caso, muy futbolero en sus argumentos y con ganas de que llegue el lunes para subirse al andamio y ponerse a trabajar. Ese día, en la sesión vespertina (19 horas, abierta para todo el público), las cámaras buscarán su encuentro con Sergio Ramos, pues se da por hecho que ese asunto traerá cola por una cuestión de jerarquía. El propio Luis Enrique desveló ayer que aún no había hablado con el capitán, extraño si se tiene en cuenta que hasta ahora era imposible que el entrenador de turno no tuviera algún tipo de diálogo con el central. «No he hablado con ningún jugador. Es mi estilo. Pero no he dicho que Ramos sea uno más, jamás lo he dicho. Es el capitán, el segundo con más partidos de la selección, jamás puede ser uno más». Pese a todo, y en contraste con los piropos que repartió a diestro y siniestro, no hubo flores para el andaluz.

Se los llevó casi todos Isco, que tendrá mucho que decir. «Uno de los más decisivos. Ya es una realidad y tengo depositadas muchas ilusiones. Es un jugador determinante, el estilo (será el mismo, con un 4-3-3) le beneficia». España echa a andar sin saber cómo saldrá el melón, pero a Luis Enrique le encanta su grupo. Pero, ¿para qué da esta selección? «La realidad actual dice que somos novenos. Somos novenos». Pues eso, lo dice Luis Enrique, obligado a una revolución para reencontrar el camino.