Los jugadores del Atlético Sanlqueño en un entrenamiento
Los jugadores del Atlético Sanlqueño en un entrenamiento - @atcosanluqueno
Fútbol

Viernes negro en el fútbol español por los impagos

Tras la expulsión del Reus y la retirada del Ontinyent, los problemas continúan en otros clubes de categoría profesional y semiprofesional

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El fútbol español no consigue sacudirse los problemas económicos que arrastra desde hace años y este viernes ha vuelto a ponerse de manifiesto con las denuncias de dos plantillas, una de LaLiga 123 y otra de Segunda B, categoría en la que esta temporada el Ontinyent ha tenido que dejar de competir a mitad del campeonato al no poder hacer frente a sus obligaciones financieras. Hoy, los jugadores de los distintos equipos del Córdoba CF, incluido el femenino, han hecho públicos los impagos que sufren desde hace meses, una situación que también ha dado a conocer el plantel del Atlético Sanluqueño, club andaluz de la división de bronce. Un lastre para dos conjuntos que se están jugando la permanencia en este tramo final del curso.

En el caso de la plantilla del Córdoba, al militar en el fútbol profesional, LaLiga es la encargada de velar por el control económico para evitar que los jugadores y empleados de la entidad sufren estos impagos. En este sentido, la organización que preside Javier Tebas ya expulsó al Reus de la competición a mitad de esta misma temporada por el incumplimiento de los compromisos adquiridos, en forma del impago de mensualidades del salario.

Esta vigilancia, sin embargo, no se produce hasta la fecha en las categorías más modestas, aunque la Federación pondrá coto a esta situación partir de la próxima temporada. Luis Rubiales, su presidente, llevará a la Asamblea General de la RFEF del próximo mes de junio una propuesta para establecer un mecanismo de control económico para todos los clubes de Segunda B y Tercera. Una vieja demanda que los clubes más modestos llevaban años reclamando y que no tendrá problemas para salir ahora adelante. En el caso del Ontinyent vivido este curso, fue el propio club valenciano el que, acuciado por sus problemas económicos, anunció el cese definitivo de su actividad deportiva.

Los problemas tanto en el fútbol profesional como en el semiprofesional continúan latentes. A última hora de la mañana, los jugadores de los distintos equipos del Córdoba denunciaban, a través de un comunicado difundido por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), la grave situación que atraviesan por los impagos de sus sueldos y también se solidarizaron con los empleados de la entidad. Los componentes de los equipos que militan en Segunda y en Tercera, más las jugadoras que lograron el ascenso a la Primera B femenina, han decidido expresar públicamente su malestar «a la vista de la situación» que están «sufriendo», al no haberles abonado el club las tres últimas mensualidades.

Horas antes era la plantilla del Atlético Sanluqueño, que el pasado curso logró el ascenso a Segunda B, la que denunciaba, también a través de la AFE, los impagos que llevan padeciendo desde hace meses. «Llevamos toda la temporada arrastrando dos meses de retrasos en los pagos y actualmente el club nos debe los de febrero, marzo, abril y lo que llevamos de mayo. Se están produciendo retrasos en el pago del alquiler de nuestros domicilios, que por contrato el club se debe hacer cargo de ellos, y los propietarios están exigiendo responsabilidades a los futbolistas», explican los jugadores del cuadro andaluz, que recuerdan que «al resto de los trabajadores del club a los que también se les adeuda varias mensualidades.

Para paliar o evitar este tipo de situaciones que cada temporada empañan la imagen del fútbol modesto, Rubiales confirmó el pasado mes de febrero que su intención de «instaurar un control económico en Segunda División B y en Tercera División que comenzará la próxima temporada y que por petición de la Comisión de Clubes de Segunda B y Tercera se va a instaurar las próximas tres temporadas». En las últimas temporadas, estos impagos ha provocado el descenso administrativo de numerosos clubes.