Neymar - AFP | Vídeo: Lukaku, antes de medirse a Brasil: «En el futuro Neymar será el mejor jugador del mundo» (ATLAS)
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Mundial Rusia 2018Brasil apela a su esencia en Neymar

Tite y las estrellas históricas de la «Canarinha» protegen a Neymar, líder de una selección que se enfrenta a la difícil Bélgica con Marcelo pero sin Casemiro, sancionado

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Brasil se enfrenta a Bélgica, el equipo más goleador del Mundial, con la baja por sanción de Casemiro, parte importante de su éxito defensivo.

El Brasil de Tite es el equipo que menos tiros a puerta ha recibido, y el equipo brasileño que menos faltas comete desde 1994. Casi el 40 % de sus recuperaciones las hace en la franja que ocupa Casemiro, primero en intercepciones de toda el torneo y uno de los volantes más destacados en todos los aspectos defensivos.

Si en el Madrid se habló en algún momento de un «Síndrome Casemiro», su ausencia intranquiliza a Brasil. La última gran derrota de la verde-amarela fue contra Perú en junio de 2016 y no estaba él. Fue justo antes de la llegada de Tite, que en 26 partidos tuvo una sola derrota en un amistoso contra Argentina en el que tampoco participó Casemiro.

Tite confirmó ayer que jugará Fernandinho. En el City ocupa esa posición y comparte mediocampo con Kevin De Bruyne, su rival hoy. La otra confirmación fue la vuelta de Marcelo, que no contará con las expertas coberturas de su compañero madridista.

Una tradición nacional

Tite reconoció en alguna ocasión que debe a Ancelotti su perfeccionamiento de los mecanismos para defender en 4-4-2 y atacar en 4-3-3. Ayer contó en la rueda de prensa que su labor táctica consiste en ordenar la defensa y la transición en mediocampo para «incentivar la magia» arriba. La magia es el dríbling y la finta.

Y aquí entra Neymar, el protagonista de los últimos días en el Mundial. Tras su partido contra México aumentaron las críticas a su teatralidad por parte del técnico Osorio y ex jugadores como Shearer o Cantona. Tite ya lo defendió y desde entonces el fútbol brasileño ha cerrado filas alrededor de Neymar. Ronaldo pidió protección arbitral para él y Rivaldo fue más allá: «Si tienes que driblar, dribla; si tiene que hacer un sombrero, hazlo; si tienes que caer en las faltas, cae. Y si tienes que ganar tiempo en el suelo, hazlo».

Sobre Neymar hay una discusión desigual. Por un lado, los «memes» popularizan las bromas sobre sus giros en el suelo; por otro, las estadísticas y las quejas brasileñas hablan de un futbolista distinto. En este Mundial, Neymar es el jugador con más tiros a puerta, con más saques de esquina, el que más ocasiones ha provocado, el que más ha dado a los compañeros y el que más faltas ha recibido. En Brasil se recuerda que por ello casi se pierde el Mundial y que ya tuvo que despedirse lesionado en el 2014. Sus giros se interpretan como petición de auxilio.

También se defienden sus números, mejores en los Mundiales que los de Messi y Cristiano, y sus 57 goles y 35 asistencias en 89 partidos internacionales. A 20 goles de Pelé con 26 años.

La reivindicación brasileña va mucho más allá. Neymar es un jugador que proviene del fútbol sala y en cuyo sentido del regate el engaño es consustancial y expresión de una esencia brasileña. Las críticas europeas y un determinado concepto del «Fair Play» se consideran imposiciones para limitar a un jugador que expresa el «jeito» nacional, la manera propia del brasileño. Neymar es defendido como estrella del equipo actual y también como representante de una tradición histórica que acaba en él.

El partido contra Bélgica será otro juicio a su fútbol. Tite lo anunció como un encuentro de «futebol bonito».