Neymar en un entrenamiento con Brasil
Neymar en un entrenamiento con Brasil - AFP
Patrocinado porInfiniti
Mundial Rusia 2018

La transformación de Neymar con Brasil

Al contrario que la mayoría de jugadores, Messi entre ellos, el delantero mejora sus registros con la selección

Actualizado:

Neymar inicia este domingo su Mundial (20.00 horas, Telecinco). El Brasil de Tite es una mezcla equilibrada de técnica y fuerza, y a Neymar se le considera maduro para liderarlo.

Hay mucho ruido a su alrededor y quizá por eso su fútbol no termina de apreciarse. Mientras que los regates de espíritu surfero de Ronaldinho gustaban universalmente, con los de Neymar no sucede igual. Se consideran sospechosas sus fintas y florituras, último vestigio de lo que fueron Garrincha, Romario o el mismo «Dinho». Ha habido demasiadas noticias sobre su fichaje, sus problemas con Hacienda o sobre su vida social.

Alrededor del jugador hay un constante zumbido de polémica y un prejuicio por las crestas y tatuajes o por el desaire que se atribuye a sus jugadas. Su fichaje por el PSG es un ejemplo. Además de una razón económica, la marcha a París ha enseñado algo deportivo. Con el PSG ha ganado Liga y Copa y fue eliminado en Champions por el Madrid sin participar en el partido de vuelta. Pero en París, Neymar también ha elevado su media al gol por partido que tienen Cristiano y Messi. Además sigue, dando en Francia 0,6 asistencias por partido y es un dato importante porque en esa dimensión semioculta del juego Neymar adquiere otro relieve. Tiene fama de egoísta, pero es uno de los grandes pasadores actuales.

Sus números en Barcelona dejaron un hermoso redondeo. Jugó 186 partidos y marcó 105 goles: 0,57 de media a los que hay que añadir las asistencias: 0,43 por encuentro. Es decir, Neymar participó en un gol exacto por partido en el Barcelona.

Si se tiene en cuenta su capacidad para asistir, Neymar se acerca mucho al impacto en el juego de Messi y Cristiano.

Pero mientras los demás se resienten en el plano internacional, Neymar mejora cuando juega con Brasil. Su rendimiento aumenta con la selección. Messi, por ejemplo, baja con Argentina la media del Barça; con Argentina marca 0,5 goles por partido, la mitad y da 0,3 asistencias.

Sin embargo, si comparamos al Neymar del Barça con el de Brasil observamos que el de la selección mejora: en 83 partidos tiene una media de 0,68 goles y 0,43 asistencias (la misma media pasadora que dejó en España). Eso es participar de modo directo o indirecto en más de un gol en cada partido al máximo nivel internacional. De seguir ese ritmo, Neymar alcanzará en pocos años los goles de Pelé con Brasil. Es mucho más que un jugador vistoso, su impacto es letal.

Estos números evidencian que en el Barça, sometido a Messi, estuvo por debajo de su potencial para marcar y asistir. Estaba constreñido. Mejoraban sus estadísticas con Brasil y han mejorado al irse a París. Había un potencial en Neymar que Brasil explota y que el Mundial puede revelar.