Costa, con Ramos en el entrenamiento previo al duelo ante Marruecos
Costa, con Ramos en el entrenamiento previo al duelo ante Marruecos - AFP
Patrocinado porInfiniti

Mundial Rusia 2018Diego Costa, el mejor «9» de España

Después del pésimo Mundial de Brasil, el delantero por fin brilla y hoy puede igualar a Zarra marcando en tres partidos seguidos

Sigue en directo el partido de España contra Marruecos

KaliningradoActualizado:

En cada entrenamiento de la selección, como en el de ayer en el del estadio Mirniy (no se trabajó en el estadio del partido porque el césped no está muy allá), Diego Costa y Sergio Ramos, íntimos amigos cuando van de rojo, se reparten de lo lindo. Tiene un toque de broma, claro, y evidencia que el delantero, del que todos hablan maravillas como compañero, está perfectamente integrado en la dinámica de España, por si a alguien le queda alguna duda. Y como aquí se trata de evaluar en función de los números, el precio que deben pagar los que viven en el área, a Diego Costa le salen las cuentas y, de repente, ha dejado de ser un bicho raro en este equipo, lanzado con tres tantos (dos ante Portugal, uno ante Irán) y dispuesto a igualar un récord de otros tiempos. Si hoy marca ante Portugal, emulará al mítico Telmo Zarra, que en el Mundial de Brasil, el de 1950, anotó en los tres primeros encuentros.

En la permanente lucha por mantener el estilo que tanto costó encontrar, surgió un problema con el delantero. Se fueron apagando Fernando Torres y David Villa, los encargados del gol durante casi una década hasta el pasado Mundial, y han desfilado numerosos «9» por Las Rozas, cada uno con su manera de entender ese trabajo. Vicente del Bosque se vació para que Costa jurara bandera pese a haber debutado ya con Brasil (dos amistosos) y se lo llevó al Mundial de 2014 pese a la opinión pública, que entendía que el juego del equipo no casaba con ese tipo de jugador, y pese a los problemas físicos del chico, lesionado unos días antes y con recaída en la final de la Champions de Lisboa. Todo lo que ha pasado desde entonces es más o menos sabido.

Costa sale ahora en las portadas con noticias agradables, pero su camino ha estado plagado de episodios oscuros. Tuvo un puñado de oportunidades con Del Bosque sin que el experimento funcionara demasiado (un solo gol, que no llegó hasta el séptimo partido) y por fin explotó con la llegada de Julen Lopetegui, que mantuvo la confianza en el hispano-brasileño desde el principio. En esta etapa, van ya nueve dianas, tres de ellas en Rusia.

Echando un ojo a la estadística que ofrece este Mundial, Costa es el delantero con mejor porcentaje de goles de la historia de España. Lleva 164 minutos en el campo y ha visto puerta, dicho está, en tres ocasiones, lo que deriva en un acierto cada 54,6 minutos. En ese sentido, por detrás está Emilio Butragueño, que en México 86 marcaba cada 87 minutos, y Fernando Torres, con tres goles en 292 minutos en Alemania 2006, uno cada 97 minutos.

Alegría en el grupo

La alegría de Costa es la alegría de todos, pues le han visto sufrir de lo lindo en este viaje tortuoso con la selección. Desde la Federación, están encantados con su compromiso y con el esfuerzo que ha hecho siempre que ha vestido la camiseta nacional, incuestionable la fidelidad de este jugador de sangre caliente. «Soy el primero que celebra sus goles», reconoció Iago Aspas a este periódico, aparcando la competencia pura entre los delanteros por entrar en el equipo. «Es un delantero muy peleón, puede que haga un trabajo que no se ve tanto, pero vale oro para el equipo. Ha cogido además mucha confianza», añade. En la misma línea se manifiesta Rodrigo, el tercer atacante de este equipo y con un papel, hasta la fecha, intrascendente durante el torneo. «Está en un grandísimo momento, es un jugador fundamental y estamos muy felices por él».

Costa entendió que su fútbol debía cambiar, que España no tiene nada que ver con el Atlético de Madrid. Con Simeone, corre libremente al espacio y se busca el pan como puede, mientras que en el combinado nacional debe triangular y pensar tan rápido como lo pueden hacer Iniesta, Silva o Isco. «Está haciendo un trabajo fantástico», le defiende Fernando Hierro. «Todos sabemos cuáles son sus características y no es fácil ser el delantero de esta selección. Aquí estás rodeado de centrocampistas y cuesta atacar en profundidad, no es lo mismo que en cualquier otro equipo. Con España no va a tener tanto espacio y se ha de tener un acierto máximo», incide el seleccionador.