Lopera lee unos documentos durante su despedida, ayer VIDEO: J. SEVILLANO - ABC
venta de acciones

«Ya no soy nadie en el Betis, a lo mejor algún día me van a echar de menos»

Lopera dice adiós a su etapa tras confirmar que ha vendido el 51% de las acciones béticas

SEVILLA Actualizado:

«Vengo a anunciaros que Farusa ha vendido el 51 por ciento de las acciones del Betis que tenía a Bitton Sport porque vienen a reforzar el club y a hacer un Betis grande para ascender». Así comenzaba ayer, minutos más allá de las 17.30, Manuel Ruiz de Lopera la rueda de prensa de su despedida como máximo accionista del Betis después de 18 años al frente del club. La noche anterior había firmado la venta de sus acciones al grupo que representa Luis Oliver y la comparecencia que afrontaba era una de las más duras desde que es figura pública. La puesta en escena del adiós de Lopera se produjo tras una junta de accionistas en la que éste presentó su dimisión, entraron como nuevos integrantes del consejo el propio Oliver y Ángel Vergara, apoderado de Bitton («la nueva Farusa»), y el resto de integrantes de la directiva puso su cargo a disposición de los nuevos rectores béticos.

De esta manera, flanqueado por Ángel Martín, Manuel Castaño, Rufino González y Luis Navarro, Lopera escenificaba su adiós. «Con esto voy a complacer a los señores opositores», recordaba de primeras para lanzar su primera defensa de su gestión. «A lo mejor algún día echarán de menos a Lopera», señalaba antes de hablar de su solvencia: «En el Betis nunca faltó un talón, estamos libres en el RAI, no se ha devuelto un pagaré...». Mientras, un reducidísimo grupo de aficionados, megáfono en mano, se encargaba de estorbar desde la calle la comparecencia con insultos a Lopera y sus acompañantes.

«¿De qué me sirvió a mí meter al Betis en el Plan de Saneamiento? Me han dicho que me vaya, pero ningún bético ha venido a comprar las acciones. Los del 15-J querían un Betis de balde. Hoy por la calle un aficionado me pidió por favor que no me fuera. Yo ahora me voy a mi casa y a lo mejor se acuerdan algún día de Lopera. A los que vienen les pido que se pongan manos a la obra y que lleven arriba al Betis. Me despido con una pena muy grande y con tristeza. A todos los béticos les doy un fuerte abrazo y sólo les pido que les apoyen a los nuevos y al Betis. Si este año hubiéramos estado todos juntos, creo que el ascenso era nuestro. Yo ya no soy nadie en el Betis. No tengo siquiera amistad con Oliver. Si me llama, estaré para cualquier cosa y le atenderé. Me decían “Lopera, vete ya” y ya me he ido, he vendido mis acciones. ¿Si me arrepiento de algo? De haber tenido a algunos entrenadores, pero yo siempre me he dejado aconsejar por mis técnicos», decía antes de referirse al proceso judicial: «Yo estoy muy tranquilo. Los peritos se han equivocado porque Tegasa premiaba al Betis por los resultados deportivos».

Y finalizó la rueda de prensa. En los pasillos del estadio, Lopera se encontró con Oliver y con un abrazo sellaron el traspaso de poderes. El ex se despedía uno por uno de los periodistas y buscaba la salida. Le acompañaban sus más fieles colaboradores. Acaba la etapa más larga de un dirigente en la historia del Betis. Pocos se lo creían, pero Lopera ha vendido sus acciones. ¿Habrá vuelta atrás? Nadie lo descarta, pues todo va a depender del cumplimiento de los pagos. Sin embargo, el futuro más inmediato será sin Lopera. Ya se filtra que su director de comunicación y el deportivo, al menos, tendrán nuevos superiores en el organigrama.

Pago semestral y más si hay ascenso

El grupo de Luis Oliver abonará un total de 16 millones de euros por la compra del paquete mayoritario de acciones de Lopera. Ha habido un pago al contado (2,1 millones) y el resto de los abonos se realizarán semestralmente durante los próximos cinco años pero hay una cantidad supeditada al ascenso a Primera. Cinco millones se aplicarían para ser abonados en dos años cuando el equipo regrese a la máxima categoría. En principio, ni Oliver ni Lopera querían dar a conocer las cantidades exactas ni tampoco las condiciones de la operación, ya que alegaba el primero a su mala memoria sobre los 2.000 folios que contienen el contrato firmado entre las partes para el traspaso de poderes en el Betis.