<a href="http://sevilla.abc.es/fotos-sevilla/20120227/negredo-protege-balon-ante-1502471728354.html"> Negredo protege el balón ante la entrada de Bruno</a> - EFE/Kai Försterling. VÍDEO : ATLAS
Valencia CF1902Sevilla FC
valencia - sevilla

El Sevilla gana en Valencia y va poniendo las cosas en su sitio (1-2)

El Sevilla fue muy superior al Valencia, un rival que partía, a priori, como competidor directo y que, a pesar de la victoria, está a ocho puntos

Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

La clasificación, evidentemente, marca lo que cada equipo hace a lo largo de una temporada, pero partidos como el de ayer sirven para sacar otro tipo de conclusiones. Según los números, el Valencia lo tiene que hacer muy mal para perder la tercera posición de la tabla, de ahí que casi todo el mundo lo considere como el único capaz de plantarle algo de cara al Real Madrid y al Barcelona. Pero centrándonos en las sensaciones, el Sevilla, este Sevilla, no tiene ni mucho menos nada que envidiarle al conjunto che. Cierto es que los de Emery venían de jugar competición europea y que pudieron acusar el cansancio, pero los de Míchel se mostraron muy superiores, sobre todo en la segunda mitad. La mejoría iniciada ante el Osasuna tuvo su continuación ayer, centrada principalmente en tres aspectos: seguridad defensiva, Medel y Navas. Rakitic también sigue en línea ascendente desde que llegó el técnico madrileño, que también ha echado por tierra tres tópicos creados por Marcelino García Toral: Palop puede ser titular, Kanouté aguanta noventa minutos y el equipo sabe remontar. En definitiva, el análisis más simple que se puede hacer es que los buenos deben jugar siempre. Tampoco hay que lanzar las campanas al vuelo y pensar que todo el trabajo está hecho, porque igual que con dos victorias el Sevilla se ha colocado a dos puntos de la Liga Europa y a tres de la Liga de Campeones, todo el camino recorrido se puede ir al traste en dos despistes. Lo que sí parece ya una realidad es que los de Nervión no tendrán que volver a mirar hacia abajo, ya que el descenso queda a ocho puntos.

Míchel insistió en el 4-4-2, por lo que continuó apostando por tener a Reyes en la banda izquierda y a Kanouté y Negredo como referencias. Y no le salió bien la apuesta al principio, porque al Sevilla le costó mucho meterse en el partido. Estuvo perdido en el centro del campo y, aunque el Valencia no creó excesivo peligro, sí que fue el claro dominador de la primera media hora de juego. Y, además, se adelantó en el marcador gracias a un disparo desde fuera del área de Tino Costa. Pero a partir del minuto 30 despertó el cuadro de Nervión.

Medel y Rakitic comenzaron a funcionar y Jesús Navas empezó su particular asedio al área rival. Antes sólo Reyes lo había intentado en un par de arrancadas que acabaron en falta. El de Los Palacios continuó la línea de mejoría mostrada ante el Osasuna y pronto se convirtió en protagonista. Porque fue el que creó la jugada que supuso el tanto del empate, precisamente anotado por otro jugador en racha. Medel, de cabeza, puso las tablas en el marcador, tanto que dio alas al Sevilla. Los de Míchel tuvieron diez minutos hasta el descanso de gran fútbol y merecieron incluso irse al descanso con ventaja. Pero aunque el gol no llegó, la mejoría sí continuó tras el paso por los vestuarios. El Sevilla ya era por entonces el claro dominador del esférico y el único que llegaba con peligro al área rival. Con Kanouté muy poco participativo y con Negredo en la línea habitual de pésima aportación, Rakitic y Navas se convirtieron en los que llevaron la manija ofensiva.

Capaz de remontar

Y precisamente el canterano fue el que le dio la vuelta al marcador, algo que no hacía el Sevilla desde enero de 2011. Aprovechó una indecisión de Guaita en un balón con Kanouté para marcar a placer y hacer justicia respecto a lo que se estaba viendo sobre el terreno de juego. Quedaron por delante veinte minutos en los que en ningún momento peligró la victoria, sino todo lo contrario. De hecho, nadie se habría escandalizado si el triunfo hubiera sido más abultado.

Los tres puntos sumados sirven para que el Sevilla se enganche a los puestos europeos, que sólo quedan a dos. Incluso, para que mire la Liga de Campeones como un objetivo más que factible. Tal es así, que la sensación que deja el partido ante el Valencia es que, con anterioridad —en la era Marcelino—, se ha desperdiciado más de media temporada. Míchel no ha cambiado tantas cosas, aunque sí ha hecho algo que se le echaba en cara al técnico asturiano: pone a los buenos, que son los que tienen más posibilidades de revertir la situación. Y así está siendo, incluso con Kanouté jugando noventa minutos por segunda vez consecutiva, algo que Marcelino hacía ver que era imposible. Si acaso, los únicos apuntes negativos fueron que Reyes sigue sin marcar diferencias y que Negredo ni mucho menos está para ir a la selección.

Encuentra más fotos como esta en Sevillistas