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Mourinho impone la ley del músculo

El nuevo Real Madrid gana el trofeo del Bayern de Múnich en la tanda de penaltis tras empatar a cero

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El Real Madrid no pudo pasar del empate sin goles en el debut europeo de pretemporada después de sus dos triunfos durante la gira americana. El partido ante el Bayern de Múnich sirvió para comprobar que Mourinho ha transmitido rápido sus conceptos y que con su sistema los blancos serán un rival muy difícil de superar. Los madridistas, con Casilla en plan estrella, se adjudicó el torneo en la tanda de penaltis.

El portugués ha dejado claro en la pretemporada que trabaja, y duro, para imprimir a la plantilla su carácter ganador, algo que comenzó a atisbarse en las dos remontadas firmadas durante la gira americana. El de anoche en el Allianz Arena era un partido de verdad, de los que hay que salir con el cuchillo entre los dientes, entre dos rivales que históricamente han demostrado que sus duelos nunca pueden ser calificados como amistosos. El Bayern era una magnífica piedra de toque para comprobar el grado en el que se encuentra el lavado de cara que quiere imprimir Mourinho al equipo de la pasada temporada y, por lo que se pudo ver, la solidaridad, las ayudas y la entrega no van a faltar... pero el que espere ver en los blancos juego de toque debe irse olvidando.

Los prolegómenos del encuentro fueron algo más dulces y tuvieron como protagonista al mítico Franz Beckenbauer, que recibía un homenaje de despedida por parte del Bayern tan merecido como tardío. Pero la categoría del «Kaiser del área» merecía el mejor invitado posible y el nuevo Real Madrid cumplía con el protocolo. Por historia y por la expectación que ha despertado la llegada de Mourinho al banquillo blanco.

Si algo tiene el luso es que no engaña. Su mudanza al Bernabéu no ha supuesto modificación alguna en el sistema que la pasada temporada le llevó a lograr un histórico triplete con el Inter. La presión, cerrar las líneas de pase y salir con rapidez son conceptos fijos en su libro de estilo futbolístico. Con Cristiano Ronaldo y Pedro León tenía garantizada la velocidad y el Madrid buscó generar peligro por sus bandas, especialmente en la primera mitad. En este periodo gozó de cuatro oportunidades, la más clara en un cabezazo de Higuaín desde el área pequeña después de un pase medido del ex jugador del Getafe.

Los blancos no tuvieron ningún reparo en ceder al rival el dominio del balón porque la apuesta era robar para buscar la espalda de la defensa rival. En esta misión resultó clave el trabajo de Khedira, que junto a Pedro León fueron los nuevos que se mostraron más entonados. El más flojo fue el último en llegar, Ricardo Carvalho, al que se vio falta de acoplamiento con sus compañeros.

Casillas, providencial

Mourinho no cambia y tampoco lo hace Casillas, que mantiene el gran nivel del Mundial. Paró un penalti con rechace incluido en los primeros minutos y sus magníficas intervenciones evitaron antes del descanso un disgusto a su técnico, que veía cómo Garay se retiraba lesionado

La frescura que aportaron los cambios en la segunda mitad, con un Benzema al que se le notó muy motivado, equilibraron primera las fuerzas y posteriormente dieron al Madrid el control del partido, aunque fue incapaz de batir la portería del Bayern. Viendo la botella medio llena la buena noticia es que los alemanes tampoco lo hicieron.