Lopetegui, en un partido con el Real Madrid
Lopetegui, en un partido con el Real Madrid

Pros y contras de la probable llegada de Lopetegui al Sevilla

La apuesta principal de Monchi para el nuevo proyecto deportivo llega con las dudas de sus resultados en clubes y el rechazo de parte del aficionado

Por  4:27 h.

El próximo inquilino del banquillo sevillista, si no se tuercen las negociaciones y no se mete ningún club más poderoso por medio, ya tiene nombre y apellidos: Julen Lopetegui. No se puede elevar nada a definitivo porque en una negociación que no está cerrada todo puede ocurrir, pero las conversaciones entre el agente del preparador vasco y Monchi ya dejaron una líneas comunes de actuación en la que la predisposición al acuerdo era fehaciente. Dos temporadas, tres, o dos más una, la vinculación entre las partes andará en estas cifras porque, ya avisó Lopetegui, quería «desarrollar un proyecto y ganar cosas». Algo que está dispuesto a ofrecerle el Sevilla.

La contratación de cualquier técnico para un proyecto como el sevillista viene aparejado de unos posibles pros y contras que han sido valorados concienzudamente por la dirección deportiva antes de tomar la decisión de elegirle y, posteriormente, ofrecer su nombre al consejo de administración de la entidad. Un consejo que, dicho sea de paso, no puso pegas a la elección de Monchi para el banquillo, más allá de una preocupación superficial sobre la aceptación o no que pueda tener la figura de Lopetegui en el aficionado. El director deportivo dejó claro que confía en sus cualidades, y que cualquier animadversión disminuirá (o aumentará) con los resultados que obtenga como entrenador del Sevilla.

La ventaja primordial es el conocimiento que tiene Lopetegui de LaLiga y de los jugadores de los que dispone el Sevilla. No en vano, arrancó la temporada 2018-2019 como técnico del Real Madrid, por lo que vio muchos partidos del Sevilla y se enfrentó al conjunto de Nervión el 26 de septiembre, en un duelo en el que pudo comprobar cómo se las gasta el equipo sevillista en su estadio, claudicando por un claro 3-0 ante el equipo entonces entrenado por Pablo Machín. Durante su época en paro ha estado empapándose de partidos de LaLiga y, desde que supo que era el elegido para el banquillo, empezó a recabar datos de la recién concluida temporada en clave sevillista.

También juega a su favor el estilo de fútbol que imprime a sus equipos. Monchi apostó por darle un giro al Sevilla del contragolpe con la llegada de Sampaoli, y parece que con Lopetegui busca volver a conformar un Sevilla dominador, protagonista del balón y de carácter ofensivo. Con la selección obtuvo un rédito brillante a esa idea, logrando que su equipo elaborara partidos brillantes y permaneciera invicto bajo sus órdenes. Eso sí, no lo logró con un Real Madrid que arrancó muy bien, y que recibió muchos elogios por su victoria en Roma en la Champions, pero que se diluyó como un azucarillo al carecer de pegada en muchas partidos. Al menos así lo justificaba recientemente. «Es cierto que estábamos a siete puntos… fueron tres semanas de mala suerte de cara gol, fueron cosas definitivas pero a las 12 meses esas cosas se equilibraran», dijo.

Y es que una de las contras que tiene como técnico es su labor en los clubes en los que ha estado. No triunfó con el Oporto (ningún título con un equipo que gana casi cada año) y una destitución con todo un Real Madrid en el que sólo duró cuatro meses.

También tiene la animadversión de partida del aficionado sevillista. Sólo había que darse una vuelta por redes sociales, mirar resultados de encuestas sobre su elección como posible técnico o hablar con la gente de la calle para saber que no despierta precisamente ilusión. Este aspecto es el menos problemático, puesto que las victorias apagan cualquier prejuicio, pero ya partiría con la fuerte mirada crítica sobre su figura. Su negociación y posterior destitución por parte de Luis Rubiales de su cargo como seleccionador a días de arrancar el Mundial de Rusia tampoco le suman adeptos, además de que el club implicado fue uno que no cae nada bien en Nervión, como el Real Madrid.

Sea como fuere, la apuesta en el Sevilla es Julen Lopetegui y Monchi ha dejado claro que ha aprendido a no dejarse influenciar por prejuicios que excedan a los informes que obtiene de sus ayudantes, a sus conversaciones con el propio protagonista y a su convencimiento de que es el idóneo para el Sevilla de la 2019-2020. El balón, como siempre, dictará sentencia.

Jaime Parejo

Jaime Parejo

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Jaime Parejo

@Jaime_Parejo

Periodista deportivo del diario ABC de Sevilla, https://t.co/OKGmn3p4dA y https://t.co/2J9VfuERRI «El periodismo es la literatura con prisas» Mathew Arnold
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