La expedición sevillista, en el avión del equipo
La expedición sevillista, en el avión del equipo

La ilusión por estrenarse en Europa

Debido a la enésima revolución, tanto Jorge Sampaoli como muchos de los jugadores no saben lo que es ganar un título en el Viejo Continente

Por  5:36 h.

El Sevilla voló ayer rumbo a otro título europeo. Un viaje, afortunadamente, ya habitual en los últimos años, aunque no por ello se le deben restar méritos a los de Nervión. Ni mucho menos. En la última década luchar por levantar copas ha sido la nota predominante para la entidad sevillista, aunque eso no siginifica que todos los miembros de la expedición estén acostumbrados a ello. Al revés, ocurre todo lo contrario. Y es que con la enésima revolución de la plantilla del Sevilla se da la circunstancia de que muchos de los futbolistas, así como el propio entrenador, no saben lo que es ganar un título en Europa. Mucha inexperencia en este aspecto que será contrarrestada con la ilusión de estrenarse en el Viejo Continente, con el aliciente, además, de hacerlo ante todo un Real Madrid. Hasta el momento son nueve las caras nuevas en la plantilla, aparte de la Sampaoli, y sólo Sarabia sabe lo que es ser campeón en alguna competición de Europa. Eso sí, en la plantilla hay bastante gente acostumbrada a ganar, de modo que de esta mezcla debe salir la fórmula perfecta para volver de Trondheim con un trofeo más.

Al frente del plantel está Jorge Sampaoli. El técnico, muy afamado en Sudamérica, es la primera vez que cruza el charco, que da el salto a Europa. El entrenador argentino sabe lo que es ganar en su país y también lo que es hacerlo con la selección de Chile, con la que consiguió la Copa América el verano pasado, pero ahora afronta un reto que puede marcar su futuro. Sampaoli se juega bastante en su aventura sevillista, de ahí que ayer fuera el primero en ir con la cabeza bien alta hacia Noruega. El entrenador, siempre rodeado de su gente de confianza, capitaneó una expedición que afronta con mucha ilusión la Supercopa de Europa.

Y es que de los nueve fichajes, sólo Sarabia sabe lo que es ganar algo en el Viejo Continente. El centrocampista formó parte de la plantilla del Real Madrid en la temporada 2010-2011, cuando el cuadro blanco se impuso en la Copa del Rey. Sarabia no tuvo protagonismo, pero al menos el título está en su palmarés. No ocurre lo mismo con el resto, y eso que sólo dos se estrenan en Europa: Ganso y Mercado. El centrocampista brasileño no ha salido de su país hasta este verano y, aunque allí sí sabe lo que es ser campeón, lógicamente no ha podido lograr lo mismo en el Viejo Continente. La historia de Mercado es similar, pero en este caso en Argentina. En cambio, las otras seis caras nuevas sí han jugado más o menos tiempo en Europa, aunque ninguno ha conseguido lograr ni ligas, ni copas, ni competiciones europeas.

Los que más cerca han estado han sido Kranevitter y Vietto. Los dos jugaron el año pasado la final de la Liga de Campeones, la cual perdieron precisamente contra el Real Madrid, el rival de mañana. Los argentinos se quedaron con la miel en los labios ante su primera oportunidad por lograr un título. Y es que el centrocampista llegó en el pasado mercado invernal a España proveniente de River Plate, mientras que el delantero, que no triunfó en el Atlético, sí lo hizo en el Villarreal, aunque sin la suerte de ser campeón en alguna competición.

De Italia también han llegado dos fichajes, y ambos han corrido la misma suerte en sus periplos. Correa, tras jugar en Estudiantes de la Plata, fichó por la Sampdoria, donde no pudo ganar ningún título. Como Franco Vázquez, quien incluso conoce la Liga española. «El Mudo» recaló en el Palermo tras jugar en el Belgrano, y luego tuvo un cesión en el Rayo Vallecano donde las cosas no le fueron del todo bien. A su vuelta a Italia tampoco logró ninguna competición, de ahí que esté muy ilusionado con que su primer partido oficial con el Sevilla tenga en juego la Supercopa de Europa. Los dos últimos casos son los de Ben Yedder y Kiyotake. El primero lleva toda su carrera deportiva en Francia, en concreto en el Toulouse, equipo con el que no se estrenó en lo que a títulos se refiere. Kiyotake, por su parte, a pesar de ser japonés, lleva tiempo en Europa. Recaló en Alemania en el año 2012, pasando por Nuremberg y Hannover 96, pero las cosas no le han ido precisamente bien. Ahora busca resarcirse en el Sevilla y en España, lugar idóneo para dar el salto definitivo según su opinión.

Los datos de los fichajes son claros, pero también del resto de miembros de la plantilla. El Sevilla ni mucho menos es inexperto en este tipo de partidos, de hecho es la tercera Supercopa de Europa que juega de forma consecutiva. A los nuevos les tocará poner la ilusión por estrenarse, mientras que los que ya estaban deberán tirar de experiencia y jerarquía para que el cóctel sea perfecto. Por lo tanto, hay mimbres para conseguir el décimo título, aunque enfrente esté el todopoderoso Real Madrid.