Nzonzi lanza el penalti que detuvo Schmeichel (Foto: EFE).
Nzonzi lanza el penalti que detuvo Schmeichel (Foto: EFE).

Leicester-Sevilla: el adiós a Europa más amargo, de pena máxima

El equipo decepcionó en la crucial cita y se vio ampliamente superado; Nasri acabó expulsado y Nzonzi falló el penalti (otra vez) más doloroso

Por  10:31 h.

Iborra, Vietto, Correa, Nasri o Jovetic ya habían fallado penaltis esta temporada. Pero ninguno tan doloroso como el que erró ayer Nzonzi ante Schmeichel, que, de haber entrado, aparte de finiquitar una maldición inexplicable, habría dado el billete de la prórroga al Sevilla en Leicester. Lo que le está pasando a este equipo desde los once metros rebasa ya el concepto de ansiedad y ayer costó muy, muy caro. De todas formas, lo peor fue la imagen. El conjunto de Shakespeare mereció la clasificación. La buscó con más ahínco. Le puso bastantes más dosis de fútbol que el Sevilla. Y así llegó la remontada (tras el 2-1 de la ida) y el descalabro nervionense. Los de Sampaoli no encontraron nunca soluciones y dimiten de Europa. Era la gran oportunidad para meterse, 60 años después, entre los ocho mejores clubes del Viejo Continente. Se fue al traste.

El Sevilla fue de más a menos. Quería un gol que nunca encontró. Era la garantía para casi agarrar el pase y enmudecer a la animosa parroquia local. Así, a los tres minutos, una gran combinación entre Ben Yedder y Nasri dentro del área fue resuelta con nota por el mediapunta cedido por el City, que quebró al gigante Morgan con un sutil control y disparó a quemarropa a la base del palo izquierdo de Schmeichel. El meta del Leicester sacó una mano salvadora para su equipo. Pero los locales no se amilanaron. Espabilaron pronto y también se echaron arriba, guiados por la inspiración de Okazaki en la línea de tres cuartos y la velocidad de Albrighton por el ala izquierda. Ahí Mercado y Sarabia tuvieron que fajarse, sin éxito. Para colmo, Vardy también caía a esa zona para triangular y combinar. Todo a velocidad de vértigo. Un suplicio. Sarabia estuvo cerca del gol con un disparo desde la frontal, pero la presión «azul» crecía y crecía. Y el Sevilla retrocedía metros peligrosamente. Los de Sampaoli ya se daban cuenta de que iban a sufrir.

Hasta que, en efecto, en el 27 llegó el jarro de agua fría. Iborra tuvo que frenar a Vardy de forma irreglamentaria en ese perfil zurdo y el saque de la correspondiente falta lateral trajo consecuencias nefastas para los visitantes. Mahrez colgó el esférico al corazón del área, Mercado erró en la marca y el central Morgan, casi sin querer, con la rodilla, envió el balón al fondo de las mallas. 1-0 para el Leicester, resultado que les daba la clasificación a los ingleses en ese momento. Pese al golpe, enorme, el Sevilla no se vino abajo y reaccionó bien. Volvió a echarse arriba en busca de la portería de Schmeichel y protagonizó alguna que otra llegada clara, como un disparo de Ben Yedder que pegó en el lateral de la red por fuera. Sin embargo, el rival exhibía alternativas y mucho peligro en sus recursos. Con el nuevo escenario, el equipo de Shakespeare mutó y comenzó a salir a la contra. En dos de ellas el rapidísimo Vardy pudo hacer el segundo. Así se fueron los dos equipos al intermedio.

El Sevilla necesitaba un gol y en la reanudación Sampaoli alteró su plan. Retiró del campo a los desafortunados Mercado y Sarabia e introdujo a Mariano y Jovetic en su lugar. A los damnificados del once titular les tocaba salvar la papeleta. Escudero reventó el larguero de Schmeichel con un tremendo zapatazo y Ben Yedder, solo, mandó el rechace de la jugada a las nubes. Ahí pudo haber estado la eliminatoria. Porque instantes después la película se puso ya casi imposible. En el 53, Albrighton recogió un balón en la frontal, se acomodó el esférico y disparó ajustado al palo para batir a Sergio Rico. 2-0. Caos. Las alarmas se encendían de verdad y la cuenta atrás comenzaba. Correa salió por el anulado Ben Yedder y disfrutó de su ocasión, pero el Sevilla se mató solo. En el tramo final, Nasri cayó en la provocación de Vardy y el colegiado italiano le mostró su segunda amarilla. El Sevilla se quedó con un hombre menos para un imposible. Y en ese momento surgió el mejor del equipo, Vitolo, para progresar en el área y ser arrollado por Schmeichel. Penalti. Y pánico. Después de varias penas máximas falladas en esta temporada, la responsabilidad era titánica. Estaba en juego el ir a la prórroga. Fue Nzonzi esta vez el que agarró el balón, pero desgraciadamente tampoco acertó desde los once metros. Schmeichel le adivinó el lanzamiento y el galo se derrumbó en el césped junto a todo su equipo. La historia de esta Liga de Campeones para el Sevilla se acabó en Leicester.

Fran Montes de Oca

Fran Montes de Oca

Redactor de Deportes en ABC de Sevilla
Fran Montes de Oca

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ABC de Sevilla. 19 años informando y disfrutando en sus medios (TV, radio, papel y web). https://t.co/OKGmn3p4dA https://t.co/2J9VfuERRI
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