Daniel Alves, en aquel Sevilla-Espanyol de la final de Glasgow
Daniel Alves, en aquel Sevilla-Espanyol de la final de Glasgow

Alves: “La final de Glasgow estaba dibujada para Palop”

"En el Sevilla fue cuando me di cuenta que uno está aquí para esto, para construir y dejar su nombre ahí", señaló el brasileño

Por  14:01 h.

El defensa brasileño Daniel Alves recordaba en la página oficial de la UEFA la final de Glasgow, que acabaría suponiendo el título para el Sevilla FC ante el Espanyol de Barcelona. El ex sevillista aseguró que “ese equipo era especial porque era más que un equipo, porque un equipo de fútbol, lo ves jugando bien y qué guay, pero este equipo trascendía más allá de la palabra equipo”.

De hecho, recordó como se desarrolló el encuentro y como Palop estaba destinado a ser el héroe aquella noche. “Recuerdo en la final que podríamos haber marcado muchos goles después de la expulsión y haber ganado con tranquilidad, pero empezamos a fallar. En el fútbol sabemos que cuando el balón no entra hay que tener cuidado porque en cualquier momento te pueden hacer gol. Cuando nos marcaron fue un shock, el fútbol nos puso a prueba, nos testó para ver si nosotros realmente merecíamos llevarnos esta Copa una vez más. Estábamos dominando y de repente, un calambre, un shock. Un chut de lejos de Jonatas empató el partido y tuvimos que ir a penaltis, porque estaba así escrito”, señalaba en un primer momento.

Tras la prórroga llegaron los penaltis, y ahí fue el momento de Andrés Palop. “En la tanda de penaltis teníamos calambres, estaba lloviendo, el campo estaba pesado y acabamos el partido muertos, pero estábamos tranquilos, Palop era muy bueno, atajaba mucho y fuimos a los penaltis con la tranquilidad de que los iba a parar, la final estaba dibujada para él. Cuando fui a patear, pensé, le voy a dar fuerte y a intentar que no se me vaya, pero al final, le puse demasiada fuerza, tenía el cuerpo desequilibrado y el balón se me fue”, señalaba Alves.

El brasileño rememoraba un detalle de la celebración de aquella noche en el Hampden Park de Glasgow. “Fue como un flashback porque hacíamos puntos para lograr la permanencia y ahora estábamos consiguiendo nuestra segunda Copa de la UEFA. Es una inyección de adrenalina a 300 por hora y es una satisfacción de que estás poniendo un granito de arena para construir un gran respeto, eso es lo que más me gusta de mi profesión, me llena de orgullo ir a un equipo y construir o reconstruir algo. En el Sevilla fue cuando me di cuenta que uno está aquí para esto, para construir y dejar su nombre ahí”, sentenció.