Antoñito y Reyes celebran un gol con el Sevilla FC
Antoñito y Reyes celebran un gol con el Sevilla FC

Antoñito: “A Reyes y a mí, con mirarnos, ya nos bastaba en el campo”

El exdelantero canterano repasa su etapa en el filial sevillista y sus inicios en el primer equipo

Por  21:35 h.

El exdelantero canterano Antoñito ha rememorado en los medios oficiales del club su etapa en el filial sevillista y sus inicios en el primer equipo. “Me quedo con muchas cosas, con la previa cuando Jiménez me llama. Recuerdo que estaba con mis amigos para ir de compras. Me dijo que me tenía que incorporar con el primer equipo y que seguramente jugaría. Me puse muy nervioso, dejé todo lo que estaba haciendo y mis amigos imagínate, muchos de ellos sevillistas. Era lo que había soñado después de jugar en la Regional Preferente y era la ilusión más grande”, asegura el del Polígono de San Pablo.

Antoñito llegó entonces a un Sevilla B hecho para salir de Tercera: “Ese fue el año que baja el filial y se hace una remodelación de la plantilla. Manolo confió en mi desde primera hora y coincidí con Reyes, que era el baluarte de aquel equipo. Con mirarnos ya nos bastaba y tuve la suerte debutar luego también con él. Ahí se pusieron los pilares en la cantera de lo que luego se ha disfrutado”, recuerda.

Para el hoy técnico de la cantera nervionense, la clave de aquel filial fue el vestuario: “Fui un privilegiado por estar con ese filial y con jugadores que venían de atrás como Ramos o Puerta. Funcionábamos a las mil maravillas y aparte de chavales jóvenes eramos muy amigos, disfrutando del momento con un entrenador muy exigente que nos decía que teníamos la oportunidad de debutar con Caparrós, y se la dio a muchos compañeros”, añadió Antoñito.

En efecto, aquella temporada sirvió de impulso para lo que se avecinaba: “Sabíamos que teníamos un objetivo, que era subir al filial y sobre todo debutar en el primer equipo. Además nos seguía mucha gente, porque recuerdo aquella grada del Sánchez-Pizjuán que se llenaba entera. Fue muy bonito, y aunque la gente se acuerde de Reyes y Antoñito, había muchos jugadores que al final formaron un gran equipo en los años venideros. El año siguiente se pasó regular en Segunda B, pero luego se acabó ascendiendo a Segunda. Muchos jugadores llegaron no solo para debutar, sino para hacer historia”.

Por último se refirió a la espinita de no haber podido ser partícipe directo de los títulos: “El año del Racing fue muy bueno para mí. Viví Eindhoven como un aficionado más, pero como estaba cedido pude disfrutar con los compañeros luego en el hotel. Jugar aquel partido le hubiera gustado a cualquier canterano, pero el fútbol son etapas y ese año quería jugar más, porque llegaron Saviola, Kanouté y Luis Fabiano. Si hubiese sido más egoísta habría disfrutado de aquello, pero era muy joven y quería tener minutos”, concluyó.