Banega se marcha de Vesga durante el Athletic-Sevilla (Foto: LaLiga).
Banega se marcha de Vesga durante el Athletic-Sevilla (Foto: LaLiga).

Athletic – Sevilla: el golpe en la mesa justo en el mejor momento

El equipo ha sido un ejemplo de regularidad y fiabilidad

Por  9:45 h.

El Sevilla es un equipo siempre sometido a un exhaustivo análisis, a una exigencia incluso desmedida por la ambición que rezuma la propia entidad y que es el germen de sus éxitos. En una campaña excelente, aún había ciertas dudas de que el equipo pudiera perder lo ganado hasta antes del parón. Los cuatro empates seguidos instalaron ciertas dudas, pero Lopetegui no se ha dejado afectar por las críticas y ha seguido sacando el máximo de un equipo que ha sido un ejemplo de regularidad y fiabilidad, por más que tenga defectos (y qué equipos no los tiene).

Cuando todas las miradas estaban puestas en San Mamés, con el Villarreal apretando sin cesar desde la quinta plaza, y con un equipo vasco que siempre acecha como local, el Sevilla se rehizo a un 1-0 tan cierto como poco justo para, en una segunda parte espectacular y bajo la tutela de un futbolista diferencial como Banega, dar un golpe sobre la mesa y decir que, si hay un equipo que merece jugar la Liga de Campeones la próxima temporada, ese es el Sevilla.

Son los partidos en los que hay que sacar el carácter ganador, y este apareció. Justo en esos recintos donde históricamente al conjunto sevillista más le ha costado sacar victorias. Era su mejor manera de decir que, no solo quiere la cuarta plaza, sino que amenazan con acabar en el podio de LaLiga.

Ya se encargó de eso Lopetegui nada más pitarse el final del encuentro. No hay nada hecho. No está el objetivo cerrado. Es la fórmula de este Sevilla: competir partido a partido sin mirar más allá.