Barcelona-Sevilla: La pegada azulgrana marcó la diferencia (4-2)

Messi desniveló pronto la balanza ante un Sevilla que fue despertando pero que se encontró con un Ter Stegen estelar y un VAR algo caprichoso

Por  10:54 h.

El fútbol, reducido a su mínima y esencial expresión, dictamina que gana un partido el que más goles marca. La efectividad, por tanto, resulta decisiva en un deporte en el que todo lo marca el gol. Y el gol tiene un nombre en el fútbol moderno: Messi. En un cuarto de hora el delantero argentino ya se había saciado con su víctima favorita con una asistencia y un gol, pero su lesión al cuarto de hora de partido (que le hará estar fuera de los terrenos de juego durante tres semanas) dio alas a un Sevilla FC que tardó en conectarse al choque. Básicamente no lo hizo hasta el segundo tiempo con convencimiento. Sin embargo, en su pugna por sacar algo positivo del siempre político Camp Nou se olvidó de la regla básica del fútbol. Marcar. O, más bien, tener eficacia. Se encontró con un Ter Stegen estelar, sí, pero también con una falta de puntería que sí demostraría Muriel en el segundo tanto sevillista. La puso el colombiano donde no llega ningún portero, sin que esto sirva para quitarle méritos al portero alemán del Barça, salvador de su equipo anoche en muchas fases del partido. Tampoco le ayudó mucho al Sevilla el VAR, con una mano en el área de Jordi Alba, con 2-0 en el marcador, que pocos se explican por qué no se señaló el punto de penalti. Sea como fuere, el Sevilla sale con una derrota de Barcelona pero con el refuerzo moral de que puede plantarle cara a los gigantes del fútbol patrio. Si se descuidan, puede haber opciones de pelear por objetivos ambiciosos.

Pablo Machín sacó su once de gala, demostrando que no tenía ningún complejo por visitar el siempre difícil Camp Nou. Eso sí, le duró dos minutos el énfasis al técnico soriano, que veía como Semedo combinaba con Suarez, este le cedía el balón a Messi en la frontal para que el argentino filtrara un pase al hueco a Coutinho, que anotó con un buen disparo al palo largo de Vaclik. La peor forma de arrancar. Encima, el infortunio sevillista arrancaría en una acción en la que Arana estrellaba un disparo en el poste a los seis minutos de encuentro. Precisamente seis minutos más necesitó Messi para dejar su papel de asistente y coger el que más le gusta, el de anotador, para culminar una contra tras una pérdida en la medular sevillista deshaciéndose de Sergi Gómez y ajustando su disparo al palo. 2-0, todo parecía abocado a una goleada hasta que, poco después, Messi se retiraba del campo lesionado. Este Barça, sin Messi, es mucho menos fiero.

Dembele, sustituto del argentino, lo intentó en un par de acciones individuales que no culminó bien. El Sevilla no tenía el control del juego y sus llegadas eran por banda, especialmente la de un Jesús Navas muy activo todo el encuentro. Precisamente un centro del palaciego tocado con la puntera por Sarabia y que se estrelló en el lateral de la red fue la acción más peligrosa en los sevillistas. Antes del descanso Vaclik abortó un mano a mano con Rakitic que el croata quiso acabar con una vaselina.

El descanso sentó bien a un Sevilla que salió decidido a meterse en el partido. Kjaer se lesionaba y dejaba su sitio a Mercado. Tras un disparo de Luis Suárez que rozó por fuera el poste, llegaría la acción polémica. Navas centra al área pero se encuentro con la mano de Jordi Alba, la acción continuó con un disparo elevado de Sarabia ante Ter Stegen. El VAR revisó la acción pero no interpeló al árbitro a señalar el punto de penalti. Para colmo, el primer doble paradón de la noche de Ter Stegen, a un cabezazo de André Silva, primero, y a un remate del Mudo Vázquez, después, minaba aún más el ánimo sevillista. En la acción siguiente, penalti claro de Vaclik a Luis Suárez y gol del uruguayo.

El partido parecía visto para sentencia, pero un disparo desde la frontal de Sarabia (m. 78), lo desviaba Lenglet y sorprendía el inexpugnable Ter Stegen. 3-1, había vida aún. Pero el portero azulgrana frustraba cualquier atisbo de reacción con su segunda doble parada de mérito de la noche. Primero desviaba un disparo desde la frontal de Sarabia y, después, abortaba el remate en el rechace de Ben Yedder.

No había pegada en el Sevilla, y el Barça tenía toda la del mundo. Rakitic cazaba una volea desde la esquina del área ajustada al palo de Vaclik y mataba el duelo con el 4-1. Ya con el tiempo cumplido Muriel se reencontraba con el gol en un buen disparo con rosca que maquilló un resultado que no mostró todo lo visto sobre el campo. Pero, amigo, ayer la pegada fue azulgrana.

Jaime Parejo

Jaime Parejo

Redactor de Deportes en Diario ABC de Sevilla
Jaime Parejo

@Jaime_Parejo

Periodista deportivo del diario ABC de Sevilla, https://t.co/OKGmn3p4dA y https://t.co/2J9VfuERRI «El periodismo es la literatura con prisas» Mathew Arnold
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