Ben Yedder, Navas, Carriço, Banega y Sergi Gómez, en el Sevilla-REal Sociedad (J. M. Serrano)
Ben Yedder, Navas, Carriço, Banega y Sergi Gómez, en el Sevilla-REal Sociedad (J. M. Serrano)

Ben Yedder no para

15 goles en LaLiga (26 contando la Europa League y la Copa del Rey) ha anotado el franco-tunecino en la presente campaña

Por  16:03 h.

Wissam Ben Yedder, futbolista francés de origen tunecino que cumple su tercera temporada en el Sevilla, desde que llegó mantiene el pulso con los grandes goleadores europeos y, pese a los vaivenes deportivos por los que atraviese su equipo, el delantero no para de batir registros. La cita del Sevilla del pasado domingo en el Sánchez Pizjuán ante la Real Sociedad era de alto voltaje para el cuadro andaluz, que ha arrancado 2019 con una crisis de resultados que le han descabalgado de los puestos Champions y que le hacen peligrar los de la Liga Europa.

Pablo Sarabia, gran compañero de Ben Yedder esta campaña en el poderío ofensivo de los suyos, puso el 1-0 ante la Real, pero Mikel Oyarzabal logró muy pronto otra vez las tablas y la incertidumbre a las gradas del Sánchez Pizjuán. Salió en la segunda parte el Sevilla como una bala y Ben Yedder, en trece minutos, los que van del 48 al 61, cerró el pleito con un 4-1 ya imposible para el conjunto donostiarra, que dio por perdido un partido que finalmente acabó en 5-2. El francotunecino, que el próximo agosto cumplirá 29 años, cerró las dos temporadas anteriores como máximo goleador del equipo y en ésta ya lleva quince en LaLiga y veintiséis entre todas las competiciones -Liga, Copa y Liga de Europa-.

El del domingo fue su segundo triplete del curso, el primero en el Sánchez Pizjuán, tras hacer otro en la quinta jornada en la visita al Levante. La pasada campaña también había entrado en los registros con el triplete que hizo en la goleada al Maribor esloveno (3-0), el primero de un sevillista en la Champions. Ya en su primer ejercicio hizo otros dos: uno en la Copa ante el modesto Formentera (9-1) y otro en LaLiga precisamente también ante la Real Sociedad, en esa ocasión en Anoeta (0-4). Hace un año, a mediados del pasado marzo, Ben Yedder abrió las portadas de la prensa deportiva mundial y dio un gran paso hacia su reconocimiento, cuando fue el autor de los dos goles (1-2) que el Sevilla le hizo en Olf Trafford al Manchester United de José Mourinho que lo apeó de la Liga de Campeones en los octavos de final.

El club hispalense escribió entonces otra página de su historia y con el menudo punta como protagonista, pues sesenta años después el equipo volvió a los cuartos del máximo torneo continental. Ben Yedder, apartado de canon del delantero centro tradicional al no tener una gran corpulencia física -170 centímetros de estatura y 68 kilos de peso-, además suele estar alejado del foco mediático y, pese a sus tres campañas ya en España, aún no domina bien el castellano. Pero su falta de protagonismo fuera del campo lo traduce en rapidez, movilidad y definición ante las metas rivales, y ello ha hecho temible a este futbolista nacido en Sarcelles, cerca de París. Llegó hace tres campañas al Sevilla por unos nueve millones de euros desde el Toulouse para cubrir la repentina marcha de su compatriota Kevin Gameiro al Atlético de Madrid, y ya en ese curso firmó dieciocho goles. Han llegado, desde entonces, otros delanteros reconocidos al Sevilla, como el colombiano Luis Muriel, ahora en el Fiorentina, o este curso el joven portugués André Silva, procedente del Milan, pero Ben Yedder, que en Francia empezó en equipos menores hasta que en 2010 dio el salto como profesional al Toulouse, no se deja intimidar y sigue sin parar ante el gol.